LONDRES.- Los rumores de una subida de tasas de la Reserva Federal estadounidense afectaron este lunes a las bolsas de todo el mundo.
"Los mercados mundiales cayeron de la cama tras un mes de agosto somnoliento", aseguró Jasper Lawler, analista en CMC Markets. "Los movimientos hasta ahora habían sido tan sorprendentemente débiles en los mercados de acciones que sólo podía terminar con un sobresalto", indicó.
Las incógnitas sobre el futuro de la política monetaria, sobre todo en Estados Unidas, "levantan vientos de estrés en los mercados pero tampoco se puede hablar de pánico", asegura Andrea Tuéni, analista de Saxo Banque.
En Europa, la Bolsa de Londres cerró con un retroceso de 2,30% de su índice principal, FTSE-100, en tanto que en Frankfurt el Dax bajó 2,28% y en París el CAC 40 lo hizo en -2,25%.
El Ibex 35 de Madrid cayó 1,76% y el FTSE Mib de Milán se cedió 1,84%.
"El statu quo del Banco Central Europeo del jueves pasado y algunas declaraciones de miembros de la FOMC (el comité de política monetaria del banco central estadounidense) provocaron un retorno brutal de la volatilidad en los mercados", indican los analistas de Aurel BGC.
El llamado índice VIX, que refleja la incertidumbre sobre el precio futuro de las acciones, subió este lunes por la mañana a niveles que no había alcanzado desde el referéndum sobre el Brexit en junio.
La posibilidad, que hasta parecía remota, de que la Fed suba sus tasas en su reunión del 20 y 21 de septiembre, "está de nuevo sobre la mesa", tras las declaraciones de la semana pasada de algunos de sus miembros, asegura Andrea Tuéni.
El viernes, Eric Rosengren, presidente de la sede regional de la Fed en Boston, conocido hasta ahora por defender la política de tasas bajas, dijo por segunda vez en dos semanas que había que normalizar progresivamente la política monetaria estadounidense.
Por su parte el Banco Central Europeo (BCE) frustró las expectativas de los inversores el jueves pasado al mantener su política monetaria sin aumentar las tasa de interés ni ampliar su programa de compra de activos.
"Para los bancos centrales, el objetivo es salir del entorno de tipos de interés bajos y encontrar nuevos márgenes de maniobra para su política monetaria", indican los analistas de Crédit Mutuel-CIC.