SANTIAGO.- Las platas destinadas en el Presupuesto para el gasto en personal tienen un peso mayor de lo que se gastará en inversión.
De acuerdo con la información entregada por el director de Presupuestos, Sergio Granados, al exponer el Informe de Finanzas Públicas en el Congreso el martes pasado, un 16,4% del Presupuesto del 2017 será destinado a inversión, mientras que un 18,8% a gastos en personal.
Lo anterior significa que casi un quinto del presupuesto se destinaría a este último ítem, según calcula un informe de Libertad y Desarrollo (LyD), consigna
El Mercurio.
El monto llega a $7,875 billones (US$ 11.251 millones) lo que se usa para el pago de remuneraciones de los funcionarios públicos o nuevas contrataciones, ya sea de honorarios o contrata.
Cristina Torres, abogada del programa legislativo de LyD, analiza que el futuro reajuste de remuneraciones que se les entregará a los trabajadores, luego que concluya la negociación que llevan a cabo con el Gobierno, no está incluido en esta cifra. Tampoco se explica solamente por el plan de traspaso de honorarios a contrata -que incluye a cuatro mil funcionarios por año- dado que los pagos de un funcionario a contrata serían más onerosos para el fisco.
"Es mucho más lo que está aumentando, entonces habrá que observar en todas las carteras si están contempladas nuevas contrataciones, teniendo en cuenta que el Gobierno tenía un plan de reducir los honorarios", afirma la abogada.
Según expuso Granados, en 2017 seguirán incrementándose los honorarios en 2.783 nuevas personas, que están enfocadas principalmente en los ministerios de Economía y Vivienda. Ello, pese a la decisión del Gobierno de ir eliminando gradualmente este tipo de contrataciones.
Otro punto relevante del gasto presupuestario para el próximo año es el continuo aumento en los recursos destinados a intereses, que crecen 12% y representan 3% del total. Ello corresponde a aquellos gastos financieros directos, comisiones, gastos bancarios y otros, generados por el mayor endeudamiento de Chile.
También hay un incremento en el gasto en bienes de consumo -dinero para mantener funcionando un edificio ministerial entre pago de cuentas, ítems necesarios para el aseo, papeles, etc.- de 4,2%.