SANTIAGO.- En línea con lo observado, los empresarios aseguraron que el resultado de los negocios se mantuvo estable en el tercer trimestre, según el Informe de Percepción de Negocios del Banco Central de noviembre.
Pese a esta aseveración, "el consenso de los entrevistados cree que sólo se podría observar algo de mayor dinamismo de sus negocios, y de la economía en general, para fines del próximo año y con mayor claridad para el 2018", periodo que coincide con las elecciones presidenciales y el término del actual Gobierno.
"Creen que para esa época ya se habrá resuelto parte de la incertidumbre actual y habrán mejorado las confianzas", precisó el documento publicado este viernes.
Percepción por macrozonas
En el norte se sigue observando una situación más deprimida que en el resto del país, pues los efectos de la baja en la actividad e inversión minera siguen siendo visibles con fuerza.
En la macrozona centro, los entrevistados no dan cuenta de mayores cambios, con un desempeño de sus negocios que consideran acotado.
Mientras que en el sur se aprecia mayor heterogeneidad: mientras los consultados proveedores del sector salmonero señalan estar atravesando por dificultades importantes, en otros sectores varios comentan resultados por sobre lo esperado.
Inversión, mercado laboral y costos
La inversión continúa estancada en gran parte de las empresas visitadas y no se observan muchos incentivos que la impulsen, detalla el Banco Central. En general, la baja demanda actual hace que varios entrevistados indiquen que su capacidad instalada es adecuada o que poseen capacidad ociosa.
Se suma la incertidumbre sobre los contratos actuales y la ausencia de proyectos relevantes en algunos sectores, en especial en lo relacionado con la minería, lo que limita fuertemente la disposición a invertir.
En contraposición, aunque en una porción "muy baja", algunos entrevistados indican que el bajo costo de financiamiento y oportunidades de negocios, son un buen aliciente para invertir.
En general, aquellos que están realizando alguna inversión lo hacen para mejorar procesos y bajar costos, especialmente laborales.
En el mercado laboral, la percepción general de los entrevistados es de una mayor disponibilidad de mano de obra, en especial de profesionales. Muchos relatan que el número de personas buscando trabajo ha aumentado de modo importante, en particular la entrega de curriculum vitae en sus oficinas.
Asimismo, dan cuenta de una baja en las pretensiones de renta, especialmente de personas que llevan varios meses desempleadas y están dispuestas a trabajar por un salario a veces bastante menor al que recibían en su empleo anterior. La incertidumbre laboral sigue percibiéndose elevada.
Respecto de los costos, destaca una percepción generalizada de estabilidad. Muchos indican que han hecho ajustes importantes para poder seguir compitiendo en sus mercados, pero que los espacios ya se han limitado bastante.
Sobre los precios de venta, la inmensa mayoría señala que no están pensando en aumentos relevantes, porque las condiciones de demanda no lo permiten, en un contexto en que las personas y empresas se han vuelto muy sensibles a cambios de precios. Más aún, la porción de entrevistados que ha debido ajustar sus precios a la baja o incrementar el uso de promociones para mantener o incentivar la venta es cada vez mayor.
Sobre las condiciones financieras, sigue destacando la percepción de un bajo costo del crédito, pero tanto bancos como empresas consultadas coinciden en la baja demanda por endeudamiento. La mayor parte de los créditos cursados corresponden a renegociaciones de cartera o capital de trabajo. Los bancos muestran preocupación por un incipiente aumento en la mora, en especial en la Macrozona norte.