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Shanghai aumenta las restricciones para enfriar su mercado inmobiliario

Otras grandes ciudades chinas también introdujeron restricciones el mes pasado para frenar las fuertes subidas de los precios de la vivienda que se han visto en los últimos meses, debido a la facilidad para acceder a créditos y a la especulación.

29 de Noviembre de 2016 | 07:14 | EFE
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AFP
BEIJING.- Las autoridades chinas aprobaron nuevas medidas para tratar de enfriar el mercado inmobiliario de Shanghái, la segunda ciudad más importante del país, y obligarán a los compradores de casas a pagar anticipos de hipoteca de al menos un 35% a partir de hoy.

Por su parte, aquellos que quieran adquirir una segunda morada deberán adelantar la mitad de la hipoteca, mientras que los compradores de propiedades comerciales habrán de pagar el 70%, anunciaron las autoridades bancarias e inmobiliarias de Shanghái según publicó la agencia oficial Xinhua.

Aquellos que quieran acceder a una hipoteca no podrán hacerlo si el pago mensual excede el 40% de sus ingresos, una medida con la que se busca asegurar la solvencia de los prestatarios.

Este paquete normativo también afectará a los bancos, que aumentarán la tasa de interés en un 10% a los compradores de casas que accedan al Fondo de Previsión Inmobiliario por segunda vez, y la cantidad máxima se reducirá en 100.000 yuanes (unos 13.700 euros).

Asimismo, las personas que ya hayan suscrito dos hipotecas no podrán solicitar estas ayudas.

Las entidades bancarias también deberán reforzar sus controles ante las falsificaciones de documentos por parte de los aspirantes a comprar propiedades con fines especulativos.

Shanghai, que ya trató de enfriar su mercado inmobiliario a principios de octubre, vuelve a promulgar medidas para frenar las fuertes subidas de los precios de la vivienda que se han visto en los últimos meses debido a la facilidad para acceder a créditos y a la especulación.

La nueva regulación se suma a la aprobada hace un mes, cuando las autoridades locales aumentaron la oferta de terrenos y reforzaron la vigilancia de los capitales con el objetivo de controlar la escalada de los precios inmobiliarios.

Una veintena de grandes ciudades chinas como Beijing, Tianjin o Nankín también introdujeron restricciones similares el mes pasado y experimentaron reducciones del volumen de ventas.

A pesar de la puesta en marcha de estas medidas, los precios de la vivienda nueva de Shanghái subieron un 31,1% en octubre con respecto al mismo mes del año pasado, y urbes como Beijing, Tianjin o Nankín experimentaron alzas anuales del 27,5%, 25,3% y 42%, respectivamente, según datos de la Oficina Nacional de Estadísticas.

Las estadísticas oficiales muestran cómo los bancos chinos han concedido el doble de préstamos a compradores de casa en los primeros nueve meses del este año, comparado con las cifras de 2015.

Esta situación genera temor a que estalle una burbuja inmobiliaria que pueda dañar a la segunda economía más grande del mundo.

Pese a ello, la demanda se encuentra mucho más estancada en las de tamaño medio y pequeño, donde hay un gran número de viviendas construidas a la espera de comprador.

La situación del mercado en las grandes ciudades de China ha causado episodios como el ocurrido el pasado septiembre, cuando la venta de pisos de 12 metros cuadrados en la ciudad de Shenzhen al precio de 880.000 yuanes (unos US$127.500 dólares) suscitó gran polémica en todo el país.