Pagana es un startup chilena de moda circular, que apuesta por la economía circular para enfrentar la crisis de empleabilidad de las mujeres y colaborar en la sustentabilidad de la industria de la moda, que es una de las más contaminantes.
Según Isidora Azolas, una de las fundadoras y encargada del área Comercial y Alianzas, la empresa surgió como una iniciativa que busca generar autonomía económica, para las mujeres del Campamento Latinoamericano de Maipú, a través de la costura y el cuidado del medioambiente, todo mediante el reciclaje de mezclilla en desuso, para así crear nuevas prendas de vestir.
Actualmente, Pagana está constituida por sus dos co-fundadoras, las ingenieras comerciales de la Universidad Adolfo Ibáñez, Isidora Azolas y Sofía Lillo, quienes se conocieron el 2019 en el Magíster de Innovación y Emprendimiento, pero el equipo cuenta con el apoyo de otras cinco mujeres, de las cuales destaca Macarena Puga, jefa de taller y dirigente social del campamento donde está emplazado el lugar de trabajo; ella es descrita por las socias como su “mano derecha”.
“El impacto que genera Pagana en la vida de estas mujeres y sus familias es profundo, porque la autonomía económica les ayuda a sentirse más empoderadas, transformándose en líderes dentro de su comunidad”, expresó Azolas.
Por su parte, Sofia Lillo, encargada de Diseño y Producción, detalló que la estrategia de trabajo de Pagana consiste en estar en terreno, junto al campamento, razón por la cual instalaron un container equipado, que funciona como el taller de labores, este tiene el atractivo de moverse de un espacio a otro.
Con respecto a la forma en que adquieren la ropa que reciclan, la emprendedora detalló que recolectan jeans a domicilio en Santiago los primeros jueves de cada mes. Quienes estén interesados se deben inscribir previamente en el formulario disponible en su página web www.pagana.cl.
Además, formaron una alianza colaborativa con la empresa Ecofiber (@ecofiber_chile) quién les entrega cantidades importantes de jeans en desuso que rescatan del desierto de Atacama. En 2022 comenzaron un piloto de recolección de jeans en el Colegio San Ignacio El Bosque, donde han obtenido resultados positivos debido al compromiso de la comunidad escolar por involucrarse en temas de sustentabilidad.
Planes de expansión
En plena pandemia, Pagana vendió su primera jardinera por instagram, y a finales del año 2020 fue contactada por la tienda Americanino, con quienes lanzó en conjunto una colección de upcycling llamada “Americanino by PGN”, con el objetivo de reutilizar su material de bodega. En palabras de Lillo esta fue su primera venta grande, oportunidad que les permitió adquirir un mayor conocimiento técnico de la industria.
Durante el 2021 también lograron incorporarse como proveedoras de la multimarca Antihuman, perteneciente al grupo Yáneken, que en ese momento estaba abriendo sus puertas. Recientemente, tuvieron su primer desfile de modas en enero, durante un evento de moda sostenible que se realizó en el Museo de Historia Natural de Valparaíso.
Actualmente, las emprendedoras están trabajando con un Fondo Semilla Expande para Empresas Lideradas por Mujeres de CORFO, lo que en sus palabras les ha permitido entrar en una etapa clave de crecimiento. Sumado a esto, afirman que eligieron a la aceleradora de negocios UDD Ventures, “debido a su trayectoria académica y a la reputación impecable de sus profesionales”, aseguró Azolas.
Sofía Lillo especificó que dentro de su modelo de negocio tienen “dos canales de venta, uno B2C que está dirigido al consumidor final, pudiendo comprar a través de nuestra página web; el segundo es un canal B2B orientado al retail”.
Hoy se pueden encontrar sus colecciones tanto en www.antihuman.cl como en las tiendas Antihuman del Costanera Center y Mall Plaza Vespucio.
Respecto a los planes que tienen para el futuro de Pagana, Lillo expresó que “este 2023 queremos posicionarnos a través del retail y hacer más conocida la marca en Chile, por lo que ya estamos en vías de abrir mercado en Concepción para lograr descentralizar de la Región Metropolitana el gran potencial que tiene la moda circular”.
En esta misma línea, Lillo recalcó que “agregamos a nuestro stock una lycra reciclada hecha con botellas recuperadas del mar, lo que aporta aún más sostenibilidad a nuestro proyecto”, la cual se puede adquirir a través de su línea “Esencia” compuesta por tops y bodies reversibles.