El cáncer de mama es una enfermedad cada vez más común, de hecho, según cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en Chile, durante el 2020, se diagnosticaron 55 casos por cada 100 mil mujeres.
Esta cifra y lo invasiva que es una masectomía, para aquellas mujeres que deben extraerle su mama, llevó a Beatriz Palma (42) a elaborar una prótesis mamaria de silicona al platino, firme, liviana y resistente.
Arquitecta de profesión pero maquilladora de pasión, la estética siempre fue parte fundamental de la vida de Beatriz. Primero conoció la micropigmentación, que consiste en introducir pigmentos sobre la capa más superficial de la piel, como ojos y cejas. Luego, se puso a investigar más sobre el tema y llegó a la micropigmentación médica, la que tatúa o "pinta" sobre cicatrices para ocultarlas, una técnica muy utilizada con pacientes oncológicos.
“Quería que las mujeres se sintieran más cómodas con sus cuerpos, pero en el caso de aquellas que tuvieron que sufrir una mastectomía producto del cáncer de mama, no me cerraba hacerles solo un tatuaje de pezón, sin volumen, necesitaba poder darles más, una solución integral, que se pudiera llegar a sentir como parte de su cuerpo", dijo Beatriz.
Fue entonces que de un "tatuaje" pasó a una prótesis: "Creamos una prótesis de pezón con base en silicona de grado médico. La personalización de color, la realizo a mano. Fue un proceso de ensayo y error por meses, hasta que logramos sentirnos cómodos con el resultado, que fuera lo más realista posible y que se adecuara a la necesidad de cada paciente. Nuestro desafío ahora está en integrar ajustes tecnológicos, pero sin cambiar el resultado y la experiencia", agregó Palma.
Actualmente, MyNipp cuenta con una alianza con la Universidad San Sebastián, con quienes están desarrollando nuevas tecnologías para facilitar el proceso de creación del pezón de silicona. Esto mediante el uso de moldes 3D que buscan mejorar el resultado final y hacer menos invasiva la toma de muestra para la plantilla.