Rompiendo la barrera de los $1.000 recibió el dólar al año 2025, cotizando en su mayor nivel en dos años y medio y aún sin indicios de un freno en su escalada.
Se trata de un nivel psicológico para el tipo de cambio que provoca temor en la economía local, principalmente producto de un eventual efecto inflacionario, pero también genera una cierta sensación de dulzura en ciertos sectores, como los exportadores o el turismo.
Es que un dólar alto favorece las ganancias de los envíos agrícolas al extranjero, mientras que el turismo se ve favorecido especialmente considerando que se está en plena temporada alta de visitantes, quienes vienen cargados de dólares
. Ahora bien, no todo son cuentas alegres.
"Un tipo de cambio estable y competitivo es favorable para la agricultura. Peero no se puede sustentar nuestra competitividad en el tipo de cambio, ya que este fluctúa constantemente", sostuvo a El Mercurio el presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), Antonio Walker.
En tanto, el presidente de Fedefruta, Víctor Catalán, señaló que el tipo de cambio alto también presiona los costos de producción. "Hay que considerar que una parte importante de nuestros insumos son en dólares, partiendo por los combustibles, que es lo que hace mover en gran parte los cambios. Por lo tanto (el dólar a $1.000), tiene de dulce y de agraz".
Añadió al citado medio que si bien algunos productos de temporada pueden verse favorecidos, "gran parte de las exportaciones que se producen en primavera-verano se liquida en tres, cuatro o cinco meses más".
Desde el turismo, la presidente ejecutiva de Fedetur, Mónica Zalaquett, expuso que el hecho de que el dólar en Chile esté a mil pesos "incide en varias formas para la industria turística".
"En el caso del turismo receptivo, se convierte en una oportunidad porque hace que Chile sea más conveniente para los visitantes extranjeros y esto puede atraer un mayor número de turistas, sobre todo en Sudamérica, así como también incentivar el gasto durante la estadía de los extranjeros que visiten nuestro país", dijo.
Además, señaló que "puede incidir en el turismo interno, al incentivar que más chilenos opten por viajar dentro del país dado que los viajes al extranjero se vuelven más caro por el alza del dólar".
Sin embargo, Alberto Pirola, presidente de Hoteleros de Chile, indicó a El Mercurio que el sector también está expuesto a los costos. "Todos se encarece en la operación también, estamos viendo el costo de energía y los productos que son importados para la operación diaria en la hotelería y en el turismo".