La llegada de Donald Trump a la Casa Blanca remeció el escenario comercial internacional y abrió una nueva disputa arancelaria entre las dos mayores potencias del mundo: Estados Unidos y China, levantando temores por el impacto que esto tendría en la economía global y, por cierto, en Chile, fuertemente dependiente del comercio mundial.
Algo de eso ya se vivió por la guerra comercial entre ambas potencias entre 2018 y 2019. Sin embargo, si bien China vuelve a estar en la mira arancelaria de Trump, esta vez también otros países considerados aliados de Estados Unidos han sido amenzados, como Canadá, México y Europa.
Con esto, a juicio de algunos expertos, queda bastante claro que a Trump no le molesta demasiado pasar a llevar tratados comerciales, como el Acuerdo de Libre Comercio del Norte (entre EE.UU., Canadá y México) para sacar adelante su agenda, lo que puede ser especialmente sensible para Chile.
Estados Unidos es el segundo socio comercial de Chile (después de China), y cuentan con un Tratado de Libre Comercio (TDLC) que rige desde 2004. Justamente este acuerdo ha sido fundamental para la expansión de las exportaciones chilenas a ese país, que hoy representa el 15% de los envíos nacionales totales, con un valor cercano a los US$14 mil millones anuales, según cifras del Banco Central.
Pero las políticas de Trump hacen dudar sobre el reguardo y solidéz de este tipo de tratados, considerados como el blindaje que tiene Chile frente a turbulencias comerciales.
La mirada sobre el "blindaje"
En esa línea, la presidenta de la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC), Susana Jiménez, sostuvo que los TDLC son una herramienta clave, pero advierte que no ofrecen garantías absolutas.
"Estamos viendo que sentimos algún grado de protección por tener un Tratado de Libre Comercio, pero da la impresión de que no te blindas, dado los últimos acontecimientos, de alguna medida que pueda tomar el gobierno americano", dijo en entrevista con T13 Radio.
"En nuestro caso particular, ya estamos viendo que sentimos algún grado de protección por tener un Tratado de Libre Comercio, pero da la impresión de que no te blindas, dado los últimos acontecimientos, de alguna medida que pueda tomar el gobierno americano"
Susana Jiménez, presidenta de la CPC
Jiménez llamó a mantener una posición prudente y a defender el libre comercio como principio esencial.
"Nuestra postura tiene que ser neutral, tiene que ser, ojalá, de poder poner una nota de cordura en el sentido de que estas barreras comerciales y estas luchas no nos benefician ni a los países involucrados, ni a los que estamos dependiendo de lo que pase en la economía global".
Además, enfatizó que "somos un país chico, somos un país abierto, y en ese sentido, por supuesto, vemos con preocupación y esperamos que esto se resuelva positivamente".
"El multilateralismo ha perdido fuerza"
Jorge O'Ryan, ex director de ProChile en el segundo gobierno del ex Presidente Sebastián Piñera, recalcó la importancia del comercio exterior para la economía chilena.
"Chile, es el país con mayor cantidad de tratados de libre comercio en el mundo. Nuestra economía depende del comercio internacional. Hoy, el 67% del PIB chileno es comercio internacional. Son más de 3 millones de empleos los que generan, una cantidad de impuestos es importante. Entonces, esto tiene un significativo efecto en la economía, va mucho más allá de lo que está pasando. Por eso, para Chile es tan relevante y creo que estamos muy pasivos", remarcó a Emol.
"Un tratado de libre comercio, tal como señala la CPC, no nos protege al 100%, porque desgraciadamente el multilateralismo que ha sido siempre algo que Chile ha buscado al ser país pequeño, hoy ha perdido fuerza. Ha perdido fuerza y eficacia porque en la última década no ha podido mediar los grandes conflictos internacionales"
Jorge O'Ryan, exdirector de ProChile
Para O'Ryan, el multilateralismo está perdiendo fuerza y eso impacta directamente en la capacidad de Chile para defenderse de medidas unilaterales.
"Un tratado de libre comercio, tal como señala la CPC, no nos protege al 100%, porque desgraciadamente el multilateralismo que ha sido siempre algo que Chile ha buscado al ser país pequeño, hoy ha perdido fuerza. Ha perdido fuerza y eficacia porque en la última década no ha podido mediar los grandes conflictos internacionales", manifestó.
Ante este nuevo panorama, O'Ryan plantea la necesidad de una estrategia comercial de largo plazo: "Esto es un tema mucho más amplio que está pasando en la nueva era, en el comercio internacional, en la globalización".
"Y yo creo que el Gobierno que está terminando si no tiene el ADN, al menos debería sentarse en la mesa con todos los sectores para analizar esto en la política de Estado para que el próximo gobierno precisamente pueda también continuar con esto y sentar las bases de nuestra política comercial exterior en el futuro", finalizó.
Diversificación y fortalecimiento de alianzas
Rodrigo Yáñez, secretario general de la Sofofa y ex subsecretario de Relaciones Económicas Internacionales, recalcó la importancia de mantener una estrategia comercial basada en reglas.
"Aunque se debe tener especial cuidado al especular, es importante que la 'casa esté ordenada' respecto del tratado de libre comercio entre Chile y EE.UU."
Rodrigo Yáñez, secretario general de la Sofofa
"Aunque se debe tener especial cuidado al especular, es importante que la 'casa esté ordenada' respecto del tratado de libre comercio entre Chile y EE.UU. pues efectivamente, cualquier mecanismo de solución de controversias no será inmediato en solucionar cualquier eventual diferencia que surja con ese país", sostuvo.
En ese sentido, el exsubsecretario subrayó la necesidad de fortalecer alianzas con otros bloques económicos.
"Por ello, Chile debe seguir consolidando un sistema de comercio basado en reglas, cumplir con sus acuerdos existentes, pero también diversificar y fortalecer alianzas con países o bloques en posiciones similares a la de Chile, como por ejemplo, la UE o quienes integran el CP-TPP, como Australia, Japón o Nueva Zelandia, quienes también comparten una fuerte relación comercial con EE.UU. y/o China", concluyó.
El momento de "incertidumbre
Por su parte, Alicia Frohmann, académica de la Universidad de Chile y quien además dirigió ProChile entre 2006 y 2010, alertó sobre el impacto sistémico de la guerra comercial entre China y EE.UU.
"Una guerra comercial, además de poder tener eventuales impactos bilaterales, va a tener sobre todo efectos sistémicos en términos de un gran desorden en la economía internacional y, específicamente, en el sistema multilateral de comercio. Sobre todo a eso, Chile puede ser sensible", manifestó a El Mercurio.
Consultada sobre el grado de incertidumbre, Frohmann sostuvo que "la incertidumbre la comparte Chile con el resto del mundo. Ahora, frente a eso, básicamente lo que Chile puede hacer es diversificar el riesgo. Debe fortalecer con sus aliados, con sus socios comerciales y diversificar el riesgo".
"Es un momento también de incertidumbre respecto de lo que puede ser el resguardo que nos ofrecen los tratados"
Alicia Frohmann, académica de la Universidad de Chile
Asimismo, la ex jefa de departamentos y coordinadora de las negociaciones del TLC con Estados Unidos cuestionó la eficacia de los TLC en este nuevo escenario.
"Vemos el Acuerdo de Libre Comercio de América del Norte, que es un acuerdo muy significativo y, bueno, puede ser erosionado en cualquier momento. Es un momento también de incertidumbre respecto de lo que puede ser el resguardo que nos ofrecen los tratados", aseveró.
En ese sentido, aclaró que "con eso no estoy diciendo que no valgan nada, pero hay cierta incertidumbre, no solamente en Chile, sino en otras partes del mundo, respecto del cumplimiento de tratados".