La velocidad del "Q-commerce" en India revoluciona las entregas con envíos en 10 minutos: ¿Cómo lo logran?
La industria está dominada por tres plataformas indias, pero su rápido crecimiento ha llevado a Amazon y Flipkart (de Walmart) a entrar en la carrera por ofrecer este servicio.
En la India, donde la velocidad es la nueva moneda del comercio, el “Q-commerce” ha revolucionado las entregas a domicilio. Tres gigantes locales dominan este mercado emergente, desafiando incluso a Amazon, que ha tenido que repensar su logística para entregar iPhones, medicinas, comida y casi cualquier artículo en apenas 10 minutos.
¿En qué consiste el “Q-commerce”?
La teoría es simple: llegar a casa; darse cuenta de que hace falta algo, como una bolsa de papas fritas, pilas o pastillas para la tos; y en lugar de bajar a la calle a comprarlo, pedirlo por celular y que lo traigan al instante.
Para ello, una flota de motoristas con chaquetas de los colores más llamativos, usualmente amarillo, naranjo, o morado, patrullan a todas horas las principales ciudades de la India, en un aparente caos controlado, siempre listos para salir a la carrera a cumplir su cometido por unas cuantas rupias.
Repartidor de Blinkit en la India. | EFE
El auge de esta nueva forma de comercio no solo ha venido acompañado de un aumento de la facturación y del número de empresas en el sector, sino de un incremento del número de artículos disponibles.
Este sistema ahora permite, incluso, a los compradores recibir al instante un iPhone, una PlayStation 5 o una máquina de café, entre otros artículos.
¿Cómo planea Amazon incursionar en este “comercio rápido”?
La industria del comercio rápido en la India alcanzó un valor de 3.340 millones de dólares en 2024, que se multiplicó por seis en dos años, y se espera que se aproxime a los 10.000 millones de dólares en 2029, según un informe de la firma india Chryseum.
Hasta ahora, el sector está dominado por tres plataformas indias: Blinkit (Zomato), Instamart (Swiggy) y Zepto.
Sin embargo, su rápido crecimiento ha llevado a entidades de relieve como Amazon o Flipkart (controlado por la estadounidense Walmart) a entrar en la carrera.
En el caso de Amazon, todavía se encuentra en una etapa inicial, a través de un proyecto piloto que lanzó el mes pasado en la ciudad sureña de Bangalore, y que hasta ahora solo está disponible en unos pocos barrios, según medios indios.
"Amazon está ingresando en el comercio rápido porque este está devorando (su) participación en ciertas categorías de algunos de sus mercados", dijo a EFE Karan Taurani, vicepresidente de la firma india de mercados de capital, Elara Capital.
Instalaciones de Amazon en India. | AFP
Además, Amazon cuenta con "una cadena de suministro y un sistema logístico muy buenos", lo que, según Taurani, facilitará su entrada.
No obstante, para ello enfrentará el desafío de desbancar a la trinidad de plataformas indias, plenamente asentadas en el ideario indio.
¿Cómo funciona el “Q-commerce”?
La encargada de recursos humanos de Swiggy, Sanjana Shetty, explicó a EFE que su plataforma, Instamart, fue creada en 2020 cuando notaron un incremento de la población joven "presionada por el tiempo y que quiere comodidad".
En estos casi cinco años han pasado de ofrecer 9.000 productos en sus inicios a más de 20.000 en la actualidad, y cuentan con más de 400.000 trabajadores en cerca de 50 ciudades.
Bodega de Flipkart en India. | AFP
Para que sus pedidos puedan llegar en diez minutos, disponen de decenas de almacenes repartidos por las urbes "en un radio de uno a dos kilómetros".
Lo mismo sucede con su principal rival, Blinkit, también presente en medio centenar de ciudades con 639 almacenes, que esperan elevar a 2.000 para marzo de 2026, según refleja su informe anual del año 2023-24.
Anil Kumar es uno de sus repartidores, explicó que “recibimos dinero por cada viaje. No hay salario. Tenemos un seguro médico de hasta 100.000 rupias (unos 1.150 dólares)", además de asegurar que percibe unas 45 rupias (0,52 dólares) por desplazamientos de unos dos kilómetros.
Cada día trabaja entre ocho y diez horas, un periodo en el que puede hacer unos 30 pedidos que le reportan unas 1.000 rupias diarias (unos 11 dólares), aunque afirma tener compañeros que se van hasta las 14 horas.
Y pese a que asegura que no tienen ninguna penalización por no llegar a tiempo al domicilio del cliente, él y sus compañeros trabajan "con mucha prisa" para "completar la mayor cantidad de pedidos" y percibir el mayor sueldo posible.