El déficit estructural de 2024, que llegó al 3,2% del PIB y se alejó ampliamente de la meta del Gobierno, de 1,9%, sigue presionando al Ejecutivo. Es que ayer el Consejo Fiscal Autónomo (CFA), en un informe, habló de "un desvío de magnitud extraordinaria" y especificó que "supera los promedios históricos de desviaciones del período 2001-2023 en años sin crisis ni eventos extraordinarios".
La entidad añadió que el incumplimiento envía una señal "desfavorable sobre el compromiso y/o la capacidad del Gobierno para cumplir con las metas fiscales". Ese análisis se asemeja al que hacen otros economistas, que consultados por Emol se mostraron críticos con la gestión de Hacienda en esta materia.
"Manejo desprolijo" e "incapacidad"
Para la economista Cecilia Cifuentes, directora del Centro de Estudios Financieros del ESE, la "magnitud del desvío efectivamente es muy significativa".
"El Gobierno ha estado muy errado en sus estimaciones de ingresos. Y la verdad es que esto, desde que se presentó la ley de Presupuestos del año 2024, se planteó que eran muy optimistas los supuestos de ingreso", indica. Y agrega que "lo mismo que se hizo cuando se presentó el Presupuesto para este año; los supuestos de ingreso siguen siendo muy optimistas. Esto viene de haber estimado los ingresos de los últimos años en base a una situación completamente extraordinaria de recaudación tributaria el año 2022, en que además ese año hubo ingresos extraordinarios del litio".
"El Gobierno fue incapaz -sostiene también- de darse cuenta del carácter absolutamente transitorio de la situación del 2022. Y de ahí en adelante ha sobreestimado ingresos en forma permanente. En forma bien evidente, además (...) El problema más grave es que en base a ingresos sobreestimados, absolutamente sobreestimados, se determinen niveles de gasto".
El economista y exministro de Transportes, Felipe Morandé, tiene una opinión similar. "Sin duda que hay un manejo desprolijo de las cuentas fiscales, al menos en lo que tiene que ver con las proyecciones de los ingresos del fisco. Un error de esta magnitud es inédito en la historia desde que existe la regla fiscal, sin que medie una crisis financiera como la de 2008-2009, o un evento catastrófico, como el terremoto de 2010, o la pandemia en 2020-2021", señala.
"Y muestra también -complementa- que los ajustes de gasto implementados el año pasado fueron muy insuficientes para contrarrestar los menores ingresos, respecto de lo proyectado. Creo que no hay otro ejemplo, desde 2001, de ineptitud en la proyección de ingresos como la observada en los últimos años. Y al mismo tiempo, una visión sobreoptimista del ministerio de Hacienda para proponer aumentos del gasto público muy superiores al crecimiento de la economía".
Por su parte, Alejandro Weber, exsubsecretario de Hacienda y decano de Economía y Gobierno de la USS asegura que "este es un gran tirón de orejas para Hacienda, pero se queda corto. El ajuste sugerido por el CFA es solo para cumplir la meta del Ejecutivo, pero en realidad necesitamos uno mucho más agresivo".
Señala, en la línea de sus pares, que se trata de un "incumplimiento severo que Hacienda debe explicar". Dice, asimismo, que "es consecuencia de malas proyecciones pero más importante, de una gestión deficiente del Estado. El gasto corriente -sueldos, burocracia- se ha incrementado en forma significativa y el Gobierno ha tenido que hacer caja para cumplir".
Macarena García, economista de Libertad y Desarrollo, en tanto, habla de una "incapacidad de la autoridad para administrar el gasto". "La menor recaudación de ingresos -añade- se supo ya en la operación renta de abril y no hubo una capacidad de respuesta adecuada ni en tiempo ni mucho menos en magnitud adecuada. La contención del gasto hacia finales de año sólo logró llevar el gasto a un 99% de cumplimiento, es decir, casi nula capacidad de reacción frente a un gasto que venía creciendo extraordinariamente".
"Este déficit se dio cuando la economía enfrentaba un escenario económico de normalidad. Después de esto el gobierno se queda sin herramientas para enfrentar una crisis económica, y tendrá que exceder todos los límites de la regla, de déficit y endeudamiento", complementa.
Cabe destacar que ayer, en un punto de prensa en el cual el ministro de Hacienda, Mario Marcel, defendió los traspasos de Corfo en 2023 hacia las arcas públicas, se refirió también al informe del CFA.
"Cuando informamos de la ejecución presupuestaria del 2024, señalamos que esto fue un desvío significativo de la trayectoria de consolidación fiscal, que es muy importante y urgente corregir. Para eso en la discusión del presupuesto 2024 ya se fijó un procedimiento", indicó el titular de la cartera.
"Se concordó -añadió- que para la presentación del Informe de Finanzas Públicas (IFP) del primer trimestre, que se presenta en abril, se actualizaría la proyección de ingresos, se actualizaría la proyección de los balances fiscales y en la medida que hubiera un desvío significativo se identificarían las medidas de corrección".