La guerra comercial cada día toma una forma más nítida. Es que el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha cumplido con prontitud sus amenazas y ya son varios los países sobre los cuáles han caído aranceles.
Otros, en tanto, esperan con incertidumbre. A continuación, cinco claves del nuevo conflicto que tiene preocupado a las economías mundiales.
China, México y Canadá
Trump ordenó la imposición de aranceles de 20% (10% en febrero y otro 10% ayer) sobre todas las importaciones de China, y ayer 25% sobre internaciones desde México y Canadá.
En el caso del vecino del norte, la sobregarga será de 10% en productos energéticos. Con estas acciones, el mandatario norteamericano concreta su promesa de campaña, que se hizo patente cuando comentó que su palabra favorita es "aranceles".
En su primer gobierno (2017-2021), Trump aplicó en 2018 aranceles al acero y al aluminio. Fue especialmente drástico con los productos chinos, en distintas etapas y grados de profundidad.
La respuesta
Los tres países afectados respondieron de diferente manera.
China, el más impactado, anunció represalias con aranceles sobre importaciones agrícolas de EE.UU. de hasta 15%. Canadá con impuestos escalonados a productos estadounidenses evaluados en US$107 mil millones. México. por su parte, anunció que responderá el domingo.
Las medidas de Washington y la respuesta de China y Canadá inauguraron, en los hechos, la nueva guerra comercial.
Si se materializa otro conjunto de impuestos anunciado por Trump, la guerra se podría extender a otros aliados de EE.UU., como la Unión Europea o incluso Chile.
Mercados a la baja
Dadas las repercusiones sobre el comercio global, mercados bursátiles de todo el mundo reaccionaron a la baja.
Ya el lunes Wall Street reflejó las primeras pérdidas, las cuales continuaron el martes. Las bolsas en Europa bajaron con profundidad, en especial el DAX de Alemania (-3,54%). En Asia, los principales centros anotaron caídas, aunque en China hubo avances.
El IPSA en Chile retrocedió 0,42%.
El dólar se transó en $947,2 en sus operaciones más líquidas, lo que implicaba un fortalecimiento del peso, tal como ocurrió con la mayoría de las monedas del mundo respecto del dólar de EE.UU.
Desafío a la teoría económica
Donald Trump plantea que EE.UU. fue relativamente más
rico cuando antes imponía más aranceles. A su juicio, mediante ese recurso busca extraer rentas del "resto del mundo".
Su idea desafía décadas de avances de la teoría económica, que dice que la competencia y la libertad de precios son claves para el crecimiento.
Tax Foundation calcula que los aranceles combinados a China, México y Canadá generarán US$142 mil millones de recaudación este año a EE.UU., pero con un costo a largo plazo de 0,1% del PIB por los castigos a China, y de 0,3% del PIB por los impuestos propuestos a Canadá y México.
Posibles efectos sobre Chile
Hay dos efectos posibles de la guerra comercial sobre Chile.
Mientras respecto del cobre el banco Julius Baer y JP Morgan desestiman un impacto significativo, porque EE.UU. sigue siendo deficitario en producción y Chile es el principal proveedor (70% de esa demanda), hay menor claridad sobre los envíos frutícolas y forestales chilenos.
Ayer, en un discurso ante el Congreso, Trump mencionó, sin ahondar en detalles, aranceles del 25% no sólo al acero y aluminio, sino también al cobre y maderas.
Si habría efectos indirectos. Una guerra comercial deterioraría el crecimiento global y desincentivaría los envíos chilenos. Y otro daño podría ocurrir si Chile debe redestinar sus productos, lo que reduciría su valor.