El Presidente Gabriel Boric señaló esta mañana tener una inusual "discrepancia" en relación al Informe de Política Monetaria (IPoM) del Banco Central (BC), "sobre las consecuencias de políticas sociales que han sido importantes, como el aumento del salario mínimo y su relación con el desempleo".
"Es una cuestión totalmente debatible, que me parece legítimo poner en el debate", indicó el Mandatario, en conversación con el programa "Descabelladas" de UChile TV.
En específico, el documento que el instituto emisor publicó ayer confirmó un "impacto negativo en el empleo" por medidas como el alza del salario mínimo y la reducción de la jornada laboral.
Tras las palabras de Boric, se sumaron voces oficialistas.
Una de ellas fue la del diputado Diego Ibáñez (FA), quien sostuvo que "el Banco Central es un organismo que mide estrictamente lo monetario, no la multidimensionalidad de la productividad y el empleo, como es el reemplazo de trabajadores por inteligencia artificial, de la inversión extranjera o la estacionalidad del trabajo agrícola, por eso no se deben confundir los planos".
Economistas: "Es raro"
Los inusuales dichos del Presidente y de su sector son vistos con distintos énfasis por economistas y exautoridades.
El exsubsecretario de Hacienda del segundo gobierno de Michelle Bachelet, Alejandro Micco, considera que "que lo diga el Presidente es raro". No obstante, sostiene que "no lo pondría como una situación de presión que está quitándole la autonomía (al Banco Central)".
Asimismo, si bien sostiene coincidir en general con lo que dice el Banco Central, asegura que efectivamente se trata de un tema que "es discutible".
Otro exsubsecretario de Hacienda -Alejandro Weber- tiene una mirada más crítica. "Es francamente insostenible la liviandad con la que algunos hablan desde la política simplemente para hacer una defensa corporativa de un hecho técnicamente indesmentible: las políticas adoptadas por este Gobierno, que incrementaron los costos laborales en exceso, son las principales causantes de los más de 900 mil desempleados y del déficit de ocupación de cerca de 300 mil personas", indica.
"Si el Ejecutivo quisiera contrastar los análisis del Central -asegura también-, corresponderá utilizar la institucionalidad, no los micrófonos. Para aquello, puede encargar un informe técnico a la Comisión Nacional de Evaluación y Productividad. Por un minuto retomemos las buenas políticas públicas y dejemos el populismo de lado".
"Si el Ejecutivo quisiera contrastar los análisis del Central, corresponderá utilizar la institucionalidad, no los micrófonos. Para aquello, puede encargar un informe técnico a la Comisión Nacional de Evaluación y Productividad"
Alejandro Weber, exsubsecretario de Hacienda
"Ya es una cantinela -complementa el decano de Economía, Negocios y Gobierno de la USS- que los mismos que antes querían quitarle la autonomía al Banco Central ahora cuestionan por conveniencia política sus facultades y los resultados de sus publicaciones. Confunden a la ciudadanía y siembran un manto de duda sobre una tarea incuestionable del ente emisor".
Para David Bravo, académico UC y una de las voces más oídas en el país sobre empleo, la opinión del Presidente es "preocupante".
"Se trata -señala- de un informe técnico que entrega evidencia empírica causal sobre el impacto negativo del salario mínimo y las políticas implementadas. Frente a la evidencia creo que lo que corresponde por parte de la autoridad es una reflexión sobre esta evidencia y, posteriormente, una autocrítica por la forma como se desestimaron las voces de alerta".
"¿Se pueden tener discrepancias? Por cierto, es posible en el ámbito técnico. Pero en esta materia quisiera enfatizar que el Banco Central en este momento es la única institución que puede desarrollar un análisis como el que se reporta porque es la única institución que tiene acceso a los microdatos de empresas por su convenio con el SII y que puede, asimismo, vincular esos datos con los microdatos de trabajadores que cotizan para el seguro de cesantía y pensiones", dice también.
"Son malas señales para políticas públicas que deben estar basadas en evidencia. Creo que es crucial que desde el Ministerio de Hacienda se tome control de este tema con el mayor rigor técnico", asegura.
Ingrid Jones, economista de LyD y especialista en temas laborales, se muestra preocupada. A su juicio se daña "la institucionalidad al cuestionar el análisis técnico que realiza el Banco Central en materias que tienen impacto en la trayectoria de la inflación".
"Es por eso que cuantificó el efecto de éstos en los salarios y en el empleo, señalando además que hay otros factores cualitativos que también tienen un impacto en el deterioro que estamos observando en el mercado del trabajo. No es correcto interpelar los temas que el Central analiza y profundiza, sin contar siquiera con evidencia técnica robusta que los refuten", sostiene.