La pobreza en Argentina durante el primer semestre llegó al 31,6%, lo que significó una fuerte reducción de más 20 puntos en comparación al mismo periodo del año pasado, cuando el dato oficial llegaba al 52,9%.
Se trata de un dato que, pese a la fuerte tensión cambiaria registrada por estos días y en la previa de nuevas elecciones, podrá ser celebrado por el gobierno.
El número fue publicado esta tarde por la Encuesta Permanente de Hogares del Indec (EPH).
Es, así, el primer dato de la gestión Javier Milei influido por la devaluación de diciembre y la normalización de los precios relativos, pero también afectado por la aceleración de la inflación que dejaron Alberto Fernández y Cristina Kirchner.
Una de las primeras reacciones del gobierno frente al número difundido por el Indec fue la del vocero presidencial Manuel Adorni. "No era emitiendo, no era hostigando al sector privado, no era aislándonos del mundo. El populismo empobrece, siempre", publicó en redes sociales.
"Estas cifras implican una reducción significativa", analizó el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina. Se trata de una baja del indicador de pobreza de 21,3 puntos porcentuales en un año.
Según cálculos de los analistas que siguen las estadísticas socioeconómicas, la cifra que se conoció este jueves equivale a 15 millones de personas bajo la línea de la pobreza.
Al considerar que al cierre del primer semestre de 2024 los analistas calcularon que en la Argentina había casi 25 millones de pobres, al cabo de un año, una cantidad cercana a las 10 millones de personas salieron de esa condición.
La cifra de 31,6% de pobreza que midió el Indec para el primer semestre de 2025 se asemeja a la estadística relevada en el segundo semestre de 2018, cuando marcó 32% al cierre del tercer año del mandato de Mauricio Macri. Sin embargo, para el economista Jorge Colina, "hay que compararlo con 2017".
Según Colina, "el PBI en la primera mitad del 2025 está alcanzando un nivel similar al que había en el 2017". Como consecuencia de un crecimiento poblacional, el PBI per cápita sería más chico, a su juicio. Por eso, a misma cantidad de bienes y servicios hay más pobres que en aquel entonces cuando el indicador llegó a marcar 25,7%. Este análisis se vincula directamente con la variable de crecimiento económico, que depende del nivel de actividad.
En un marco en el que la Asignación Universal por Hijo (AUH) se mantuvo en niveles similares a la inflación, la indigencia también se redujo. Marcó 6,9% en el primer semestre del año. En 2024 había legado a 18,1%, mientras que al cierre de 2023 estaba en 8,7%.
La cantidad de niños de 0 a 14 años que estaban en la pobreza en el primer semestre de este año llegó a 45,4% (fueron 51,9% en el primer semestre del año pasado). Esto implica que, en la actualidad, hay casi 5 millones de niños pobres en el territorio argentino.