La acciones de Ferrari caían esta mañana hasta un 15% en la Bolsa de Milán, el peor registro diario en su historia. ¿La razón? su nuevo Plan Estratégico 2030, que decepcionó a los inversionistas.
Es que -a pesar de haber anunciado su primer modelo 100% eléctrico- las proyecciones para ese mercado no son buenas. De hecho, la compañía redujo su previsión de ventas de vehículos eléctricos para 2030 de 40% a 20%.
El resto -el 80%- se dividiría en partes iguales para vehículos híbridos y a combustión.
Además, el segundo modelo eléctrico se presentaría recién en 2028, según comunicó la propia firma.
A juicio de Diego Mora, head of research de la plataforma global de inversiones XTB Latam, la caída en las proyecciones de vehículos eléctricos se debe a "la baja demanda de coches eléctricos de lujo y a los retos tecnológicos relacionados con las baterías".
De todos modos, la empresa revisó al alza su previsión de ingresos netos, hasta los US$10.451 millones.
Sobre el nuevo modelo presentado, en tanto, el presidente del grupo, John Elkann, indicó que "tendrá una arquitectura revolucionaria con cuatro motores eléctricos independientes que garantizarán el control activo sobre cada rueda y una agilidad sin precedentes".