Las tensiones de la guerra comercial entre China y Estados Unidos, lejos de enfriarse, volvieron a escalar con fuerza en estos últimos días.
Recientemente, ambos gobiernos desplegaron una serie de medidas que golpean sectores estratégicos, desde el transporte marítimo y la industria maderera hasta los chips y las llamadas tierras raras, amenazando con deshacer los avances logrados durante la tregua comercial acordada hace apenas dos meses.
Washington acusa a Beijing de mantener prácticas desleales y de utilizar su dominio en minerales críticos como arma geopolítica, mientras que China califica las sanciones estadounidenses de "provocación" y responde con investigaciones, restricciones y nuevos gravámenes.
Las tasas marítimas
Este martes entraron en vigor aranceles portuarios recíprocos.
Estados Unidos aplica un recargo de 50 dólares por tonelada neta a los buques chinos, que aumentará cada año hasta 2028, mientras que Beijing impone tarifas equivalentes a los barcos de propiedad, operación o bandera estadounidense.
Buque mercante. | AFP
China califica la medida de "simétrica y necesaria" frente a la investigación de Washington, que acusa a Beijing de prácticas desleales en los sectores marítimo y naval.
Un cruce de acusaciones que provocó ya volatilidad en la industria: las principales navieras que cotizan en Nueva York, como ZIM, Danaos o Genco Shipping, retrocedieron entre un 4% y un 7% en los últimos días.
Beijing anunció además el inicio de una investigación para evaluar el impacto de los aranceles portuarios estadounidenses sobre la seguridad y los intereses de su industria marítima, un proceso que podría derivar en "medidas apropiadas" para proteger sus intereses.
Las tierras raras, de nuevo en el foco
Beijing reforzó la semana pasada su control sobre las tierras raras, un grupo de 17 metales esenciales en la fabricación de vehículos eléctricos, pantallas táctiles o turbinas eólicas.
Tierras raras. | El Mercurio
China, que concentra más del 70% de la producción y casi el 90% del procesamiento mundial, impuso nuevas restricciones a su exportación alegando motivos de seguridad nacional.
Se trata de un sistema de licencias para las empresas que utilicen materiales con más de un 0,1% de origen chino y para ciertas tecnologías vinculadas a su extracción, fundición y reciclaje, con el que Beijing refuerza el control sobre un sector estratégico, si bien las autoridades aducen que "no constituye una prohibición de las exportaciones".
Gravámenes a madera y muebles
Asimismo, entraron hoy en vigor en EE.UU. aranceles del 10% a la madera aserrada y blanda importada y del 25% a ciertos muebles de madera, así como a gabinetes de cocina y tocadores, con incrementos progresivos desde 2026.
Gabinetes de cocina. | Freepik
China, uno de los principales proveedores del segmento de bajo coste, figura entre los países afectados, a diferencia de Reino Unido, la UE y Japón, exentos, por lo que sus exportadores de mobiliario y componentes encaran a partir de ahora mayores costes de acceso al mercado estadounidense.
Las restricciones estadounidenses en semiconductores
Washington mantiene su política de limitar la venta de chips avanzados y equipos de fabricación de semiconductores a empresas chinas, alegando motivos de seguridad nacional.
Imagen referencial de un chip en una placa de circuito electrónico. | Freepik
En respuesta, Beijing abrió en los últimos días una investigación antimonopolio contra Qualcomm por la compra de la israelí Autotalks e instó, según algunos medios, a sus tecnológicas a reducir la dependencia de procesadores estadounidenses, en una de las industrias más estratégicas de la economía global.
Amenazas de aranceles en plena tregua comercial
Tras el anuncio de nuevas restricciones a la exportación de tierras raras, el presidente estadounidense, Donald Trump, amenazó con imponer un arancel adicional del 100% a todos los productos chinos si Beijing a partir de noviembre no revierte sus últimas medidas.
Presidente de los Estados Unidos, Donald Trump. | AP
Beijing y Washingtonacordaron el pasado agosto extender durante 90 días la tregua alcanzada en mayo en Ginebra, Suiza, donde negociadores de ambas partes acordaron que Estados Unidos reduciría del 145% al 30% los gravámenes a los productos chinos.
La reunión entre líderes aún está en el aire
Aunque China y EE.UU. habían acercado posturas, los niveles de hostilidad se dispararon recientemente, amenazando una eventual reunión de sus líderes este mes en la cumbre de la APEC que se celebrará en Corea del Sur y extendiendo las dudas acerca de si se prorrogará la tregua comercial en noviembre.
Trump y el presidente chino, Xi Jinping, mantuvieron en septiembre una llamada telefónica en la que aprobaron un acuerdo preliminar para permitir a TikTok seguir operando en Estados Unidos y acordaron verse en dicho foro, según el republicano.
Sin embargo, Trump dijo después de que China anunciara las nuevas restricciones sobre tierras raras que ya no ve motivos para reunirse con Xi.