El sector Las Salinas en Viña del Mar ha sido objetivo de una larga disputa en los últimos años, que involucra a Copec, el Municipio y organizaciones ambientales y urbanísticas, entre otros.
En concreto, el desacuerdo es por la pretensiones de Copec: en el sector, frente a la playa, busca sanear un terreno de 16 hectáreas. Es que en ese lugar la firma tuvo por décadas plantas de almacenamiento y distribución de combustibles, por lo que está contaminado con hidrocarburos.
La preparación del suelo tiene un objetivo: desarrollar en el futuro un proyecto inmobiliario, que aún está en evaluación y que sería mixto, es decir, consideraría espacios habitacionales, comerciales y públicos.
Este saneamiento produjo reticencia en ciertos grupos -el municipio liderado por la alcaldesa Macarena Ripamonti entre ellos- pero ayer vio luz verde, luego de que la Tercera Sala de la Corte Suprema permitiera la regeneración ambiental.
Pero este es solo un capítulo de los tantos que se han vivido en la disputa. ¿Por qué Copec se ha demorado en avanzar?
La historia de la disputa
"Esta decisión, contundente y unánime del máximo tribunal, se suma a los distintos pronunciamientos favorables emitidos por las autoridades ambientales a los largo de los más de 20 años de trabajo", dijo la inmobiliaria Las Salinas, valorando el fallo de la Suprema.
Es que fue en diciembre de 2002 cuando Empresas Copec comenzó a solicitar los primeros permisos ambientales para recuperar los terrenos de Las Salinas. Así, más de dos décadas de tramitaciones ambientales y autorizaciones administrativas lleva al grupo Angelini para rehabilitar este terreno costero.
Entre los principales hitos, en 2018 la empresa ingresó al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) un proyecto denominado "Saneamiento del Terreno Las Salinas", basado en técnicas de biorremediación, es decir, el uso de microorganismos para eliminar hidrocarburos.
El SEA de Valparaíso calificó favorablemente el Estudio de Impacto Ambiental en 2020, mediante la Resolución de Calificación Ambiental (RCA), lo que permitió iniciar los trámites técnicos para descontaminar el área. La noticia, no obstante, encendió las alarmas en las organizaciones ciudadanas.
Vecinos, ambientalistas y urbanistas cuestionaron la propuesta. Argumentaron que el plan de limpieza escondía un proyecto inmobiliario encubierto y que la empresa debía evaluar los impactos urbanos y sociales de una eventual urbanización completa del sector.
"Esta decisión, contundente y unánime del máximo tribunal, se suma a los distintos pronunciamientos favorables emitidos por las autoridades ambientales a los largo de los más de 20 años de trabajo".
Inmobiliaria Las Salinas
Entre los principales opositores destacaron el activista Gonzalo Pávez, la Corporación Parque Las Salinas, la Corporación Pro-Defensa del Patrimonio Histórico y Cultural de Viña del Mar, y la Fundación Defendamos la Ciudad, liderada por Patricio Herman.
En 2020, Herman presentó una solicitud de invalidación de la RCA, alegando deficiencias en la evaluación ambiental. Esa petición fue rechazada por la Comisión de Evaluación Ambiental (COEVA) de Valparaíso en 2022, lo que llevó a nuevas reclamaciones ante el Segundo Tribunal Ambiental de Santiago. Paralelamente, otras organizaciones presentaron recursos similares tras la decisión del Comité de Ministros de julio de 2023, que acogió parcialmente observaciones, pero ratificó la aprobación ambiental del saneamiento.
Durante 2023 y 2024, el caso sumó audiencias, inspecciones en terreno y recursos judiciales. En abril de 2024, el Segundo Tribunal Ambiental escuchó los alegatos de los reclamantes, y en julio del mismo año realizó una inspección personal en el sitio.
La empresa defendió que el proyecto no contempla ninguna construcción, sino solo la limpieza del suelo para eliminar contaminantes históricos. Los opositores insistieron en que el proceso debería haberse tramitado como un proyecto urbano integral, no ambiental acotado.
En agosto de 2025, el Segundo Tribunal Ambiental emitió su sentencia definitiva, rechazando las cinco reclamaciones presentadas. El fallo concluyó que la autoridad ambiental había actuado correctamente y que el proyecto evaluado era estrictamente de saneamiento, sin incluir edificaciones. La resolución dejó firme la RCA favorable al plan de biorremediación.
Esta semana, la Corte Suprema confirmó este criterio, marcando el mayor triunfo judicial de la empresa hasta ahora.
La Corte Suprema, en su fallo de esta semana, determinó que el plan de Las Salinas "corresponde a una iniciativa de saneamiento ambiental y no a un proyecto inmobiliario".
No obstante, el tribunal dejó claro que cualquier futuro desarrollo urbano en el terreno requerirá una nueva evaluación ambiental y permisos municipales, separada completamente de la actual autorización.
Tras el fallo, Empresas Copec reiteró que su propósito inmediato es descontaminar el terreno, pero también reconoció que, una vez concluida esa etapa, planea impulsar un proyecto urbano.
El rol de la Municipalidad
Durante todo este proceso, la Municipalidad jugó un rol relevante, aunque no fue parte formal de todas las causas ante el Tribunal Ambiental.
En 2021 y 2022, el municipio presentó observaciones formales al Estudio de Impacto Ambiental, advirtiendo que el proyecto debía asegurar condiciones de habitabilidad, seguridad y riesgo sanitario para la población aledaña.
Posteriormente, tras la aprobación ambiental, la Municipalidad apoyó la realización de nuevas revisiones técnicas y audiencias públicas, recogiendo las preocupaciones de juntas de vecinos y organizaciones locales.