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La inflación de China repunta inesperadamente en octubre tras dos meses seguidos de caídas

Economistas aseguran que el dato sería pasajero. Romper con el ciclo deflacionario se ha convertido en una prioridad para Beijing.

10 de Noviembre de 2025 | 08:13 | Bloomberg/Editado por T Molina J., Emol.
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EFE
Los precios al consumidor en China aumentaron inesperadamente en octubre, ya que las vacaciones durante ese mes impulsaron la demanda de viajes, alimentos y transporte.

La inflación del décimo mes en el gigante asiático da una buena señal tras dos meses seguidos de caída, aunque algunos economistas considerar que este repunte probablemente será pasajeros.

El Índice de Precios al Consumidor (IPC) aumentó un 0,2% interanual, tras una caída del 0,3% en septiembre, según datos publicados el domingo por la Oficina Nacional de Estadística.

La previsión media de los economistas consultados por Bloomberg apuntaba a un descenso del 0,1%. El IPC subyacente de China, que excluye artículos volátiles como los alimentos y la energía, subió un 1,2%.

Los costos de los servicios también aumentaron un 0,2% el mes pasado y contribuyeron al alza de la inflación, según la oficina de estadística. La deflación en la salida de fábrica se moderó, aunque persistió durante 37 meses consecutivos.

"Es probable que los aumentos generalizados de precios reflejen la demanda estacional en torno a la Semana Dorada", escribieron los economistas de Goldman Sachs Group Inc. "Su sostenibilidad está por verse".

China ha enfrentado presiones deflacionarias en los últimos meses, registrando descensos de precios en agosto y septiembre. El deflactor del PIB del país —la medida más amplia de precios— lleva más de dos años en descenso, la racha más larga desde que se empezaron a recopilar datos trimestrales en 1993.

La deflación persistente incentiva a los consumidores a retrasar sus compras, aumenta la carga de la deuda y reduce los márgenes de beneficio, lo que conlleva el riesgo de una espiral descendente de menor gasto y menor inversión.

Romper este ciclo se ha convertido en una prioridad política fundamental. Beijing lanzó una campaña denominada "antiinvolución", un esfuerzo por erradicar las guerras de precios que han asolado industrias que van desde los vehículos eléctricos hasta el reparto de comida a domicilio.