A fines de noviembre comenzará una nueva edición del Black Friday en Chile, uno de los eventos de comercio electrónico más masivos del año. Entre el 28 de noviembre y el 1 de diciembre, miles de usuarios se conectarán para buscar descuentos en productos tecnológicos, moda, artículos para el hogar y categorías vinculadas al descanso.
El interés por las compras digitales no es un fenómeno aislado del Black Friday. De hecho, el reciente CyberMonday 2025 confirmó la consolidación del comercio electrónico en Chile, luego de que las ventas superaran los US$ 450 millones, según cifras de la Cámara de Comercio de Santiago.
Ese evento alcanzó 4,4 millones de transacciones, un 5% más que en 2024, marcando el mayor registro desde su creación en 2011. Este desempeño anticipa un escenario de alta demanda para el Black Friday, donde se espera que millones de consumidores vuelvan a conectarse en busca de ofertas, reforzando la necesidad de compras responsables y seguras.
Además del consumo individual, estos eventos también se han convertido en una oportunidad para miles de pequeñas y medianas empresas. Muchas pymes aprovechan el Black Friday y otros días de rebajas para adquirir productos a menor precio y luego revenderlos, especialmente en categorías como tecnología, accesorios para el hogar y artículos de temporada.
Esto demuestra que las jornadas de descuentos no solo impulsan el consumo final, sino que también funcionan como una herramienta estratégica para comerciantes que buscan mejorar sus márgenes y diversificar su oferta.
Considerando este escenario, distintas marcas han reforzado el llamado a comprar de manera informada. “En jornadas de descuentos masivos, la emoción puede jugar en contra del bolsillo”, dice Xiadani Marmolejo, Product Manager de Emma Colchón, empresa de descanso y bienestar con presencia en más de 30 países.
“Lo fundamental es comparar precios, revisar las condiciones del producto y asegurarse de que exista garantía y respaldo. Comprar bien también es una forma de autocuidado”, agrega.
Roberto Maldonado, ingeniero en Marketing Digital, refuerza esta mirada y afirma que “en eventos masivos como el Black Friday, la rapidez no puede reemplazar la verificación. El consumidor informado es el que realmente obtiene beneficios y evita caer en ofertas engañosas”.
“La presión por comprar primero suele llevar a errores. Tomarse un minuto para comparar precios o revisar la reputación de la tienda puede marcar la diferencia entre una buena compra y una mala experiencia”, complementa.
Comprar de manera segura
Además del aumento del tráfico digital, expertos advierten que durante estos eventos también se incrementan los intentos de fraude, páginas falsas y promociones que no corresponden a descuentos reales. Por eso, la recomendación es actuar con calma y verificar siempre la legitimidad de las ofertas.
Para evitar errores y aprovechar realmente los beneficios del evento, los especialistas sugieren:
1. Definir prioridades y presupuesto
Antes de que comience el Black Friday, elaborar una lista de necesidades reales y establecer un monto máximo de gasto. Esto reduce la probabilidad de compras impulsivas.
2. Revisar precios históricos
Utilizar comparadores o herramientas de seguimiento permite verificar si una oferta es genuina o si el precio fue elevado previamente para simular un descuento mayor.
3. Optar por tiendas confiables
Es clave comprobar políticas de cambio, devoluciones, tiempos de despacho y canales de atención al cliente. Las marcas consolidadas suelen ofrecer mayor seguridad en estas áreas.
4. Evitar sitios sospechosos
En cada evento aparecen páginas que imitan a comercios reconocidos. Si una oferta parece imposible, lo más probable es que no sea real.
5. Revisar garantía y respaldo
Especialmente en categorías como tecnología y descanso, la garantía puede marcar la diferencia entre una buena compra y un gasto perdido.
Para Xiadani Marmolejo, el desafío no solo recae en las empresas. “La tecnología facilita las compras, pero también exige consumidores más conscientes. La confianza digital se construye con información, responsabilidad y transparencia, tanto de las marcas como de los usuarios”, añade.