Más de 60 recicladores de base de las regiones Metropolitana y de Valparaíso dieron cierre al programa “Desafío CirCCUlar”, una iniciativa que les permitió profesionalizar sus labores y consolidarse como microempresarios.
El programa nació como un fondo concursable destinado a cooperativas y emprendimientos formales de recicladores, con el objetivo de apoyar su crecimiento y aumentar sus capacidades en el reciclaje de botellas PET.
De esta manera, los ganadores recibieron un impulso de capital para invertir en infraestructura y equipamiento acompañado de herramientas de apoyo que incluyó mentorías y capacitación especializada.
“Este proyecto fue un gran impulso. Realmente me emociona y me enorgullece no haberme dejado vencer por los malos días. Ganarnos ese fondo concursable fue clave, y ahora, cada vez que veo el camión que obtuvimos, recuerdo que no nos rendimos en esos momentos de dificultad. Miro a este equipo y compruebo que sí podemos lograrlo, aunque tengamos muchas cosas en contra”, dijo Nyssmi Cordero, una de las cinco socias de la cooperativa “Responde Verde”, ganadora del proyecto.
La iniciativa se desarrolla en conjunto entre Desafío Levantemos Chile y CCU. “Somos fieles a la filosofía de que no basta con entregar la pesca, hay que también entregar la caña. Pero además, debo destacar que este proyecto fue posible gracias al compromiso y esfuerzo de los recicladores durante estos meses, son ellos los protagonistas de esta iniciativa”, dijo Ignacio Serrano, director ejecutivo de Desafío Levantemos Chile.
Agregó que “una vez más podemos demostrar que la colaboración público privada, bien ejecutada, es esencial para generar cambios reales en las oportunidades y vidas de las personas”.
Finalmente, Bárbara Wolff, gerente de Asuntos Corporativos y Sustentabilidad de CCU, comentó que “estamos felices de vivenciar los resultados reflejados no sólo en la mayor profesionalización de los recicladores, sino también en su actitud, energía y empoderamiento adquiridos a lo largo de este proceso.