Chile enfrenta un proceso de envejecimiento de la población. Según cifras del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), si en 2000 la población de hasta 14 años era un 27,3% del total del país, se estima que baje a 14,2% en 2050. En cambio, las personas de 60 años o más pasarán de ser el 10,8% al 32,1%.
Esta realidad también impacta en el mundo laboral. Con el paso de los años no son pocas las empresas que se inclinan hacia los trabajadores seniors. Lejos de la idea tradicional que asocia experiencia con rigidez, distintas empresas están demostrando que la incorporación de adultos mayores puede marcar una diferencia significativa en productividad, estabilidad y clima laboral.
Así lo creen los expertos que afirman que los equipos mixtos, que combinan juventud con experiencia, logran mejores resultados, especialmente en negocios pequeños donde las decisiones generan mayor impacto.
En ese sentido, el talento senior no solo aporta conocimiento técnico, sino también habilidades socioemocionales difíciles de replicar en perfiles más jóvenes.
Michelle Schnitzer, CEO de BondUP (red social para mayores de 55 años), sostiene que la clave está en entender que el valor de estos profesionales viene de décadas de aprendizaje acumulado. “Las personas mayores tienen una experiencia única que sólo te la dan los años y eso no se puede aprender en ningún curso o universidad, han vivido de todo, llevan décadas resolviendo problemas, trabajando con equipos, viviendo diferentes crisis y desafíos, adaptándose a diferentes empresas, industrias y cargos, han vivido rechazos, frustraciones, penas, alegrías, han crecido, se han caído, se han levantado”.
Según destaca, todo esto “hace que hoy el talento senior valga oro, es un complemento perfecto sobre todo para nosotros los emprendedores jóvenes y pymes, porque ellos tienen habilidades que muchas veces a nosotros simplemente por falta de experiencia en tiempo, nos falta”.
Según Schnitzer, su aporte es especialmente valioso en contextos de presión o incertidumbre, donde muestran un manejo emocional difícil de igualar. “El manejo de crisis, el cómo resolver los incendios, con una calma y una sabiduría diferente a la nuestra, una mirada distinta, un nivel de tolerancia a la frustración y de perseverancia increíble, y un nivel de motivación y compromiso por querer seguir aportando y generando impacto tremendo”, destaca.
Matías González, ingeniero en Administración de Empresas, refuerza esta visión y explica que “trabajar con personas mayores es incorporar a la empresa una memoria viva. No solo conocen el ‘qué’ y el ‘cómo’, también entienden el ‘por qué’ detrás de muchas decisiones”.
Complementa que “esa capacidad de anticiparse a los problemas, de leer mejor los escenarios y de mantener la calma en momentos de presión, es algo que solo se obtiene después de años de experiencia real. En una pyme, donde cada error cuesta y cada decisión pesa, ese tipo de sabiduría marca una diferencia enorme”.
Competencias que escasean en perfiles jóvenes
Durante los últimos años, las pymes han demostrado que buscan cada vez más habilidades vinculadas a la madurez, la estabilidad y la capacidad de resolución. Algo que, según Schnitzer, se desarrolla principalmente con el tiempo.
“Hay habilidades que sólo aparecen después de haber vivido mucho y haber pasado por tantas cosas: tolerancia a la frustración, manejo de crisis, resiliencia de verdad, lectura humana, resolución de conflictos, adaptabilidad comprobada. Han vivido de todo, se han caído, se han levantado, se han reinventado varias veces y eso se nota en cómo trabajan y cómo lideran”, explica.
A su juicio, los equipos más efectivos son aquellos donde conviven generaciones. “Los jóvenes traen energía y velocidad; los seniors traen profundidad y perspectiva. Y cuando juntas ambas cosas, los equipos funcionan muchísimo mejor”, afirma.
González indica por su lado que “mientras los jóvenes impulsan el ritmo y la innovación, los trabajadores mayores aportan criterio y una comprensión más amplia del negocio. Esa combinación de empuje y experiencia genera equipos mucho más equilibrados y efectivos”.
Cómo integrar equipos multigeneracionales en una pyme
La convivencia entre trabajadores de distintas edades no ocurre de manera automática. Requiere diseño, comunicación y una visión que entienda las fortalezas de cada uno. Para Schnitzer, es clave dejar atrás la lógica de reemplazo y avanzar hacia una visión de complementariedad.
“Hay que aprovechar el talento senior y el talento joven, son el perfecto complemento y ambos perfiles son admirables. El senior aporta criterio, paciencia, manejo emocional, sabiduría única de años. El joven aporta energía, digitalización, creatividad más rápida. Cuando lo ves como roles complementarios, todo fluye”, señala.
Una estrategia que, según ella, funciona bien es la mentoría cruzada. “Ellos enseñan desde la experiencia, y los jóvenes enseñan lo digital. Esa dinámica no solo conecta generaciones, conecta personas”, comenta.
Estrategias para atraer y retener talento senior
La realidad laboral muestra que un porcentaje significativo de profesionales mayores busca mantenerse activo, tanto por razones económicas como por bienestar emocional. Pese a eso, muchos encuentran barreras para reinsertarse debido a prejuicios o procesos de selección que priorizan la juventud.
Schnitzer aclara que sus necesidades son claras. “La mayoría quiere algo súper simple: sentirse útiles y respetados, las personas mayores hoy necesitan trabajar para mantenerse activos y no tener que enfrentarse a más de 30 años de jubilación, lo que hace que caigan en soledad y aislamiento”, explica.
Para atraerlos, recomienda “flexibilidad (híbrido, part–time, horarios adaptados). Roles donde su experiencia haga la diferencia. Procesos de onboarding más claros y acompañados. Un ambiente donde se escuche su opinión”.
La clave, afirma, está en ofrecer espacios reales de aporte. “Cuando les das un espacio donde puedan aportar de verdad, se quedan. Y no solo eso: elevan el nivel del equipo completo, son lejos los más comprometidos y camiseteados, hay que romper los paradigmas y contratar talento senior, estamos perdiendo a nuestro recurso más valioso del país”, concluye.