Los nervios previos a un matrimonio son inevitables y hasta especiales. Pero pocos imaginan que, entre tantas preocupaciones, una de ellas podría ser que la banquetera contratada simplemente no aparezca.
Eso fue exactamente lo que vivieron cuatro parejas el fin de semana pasado, quienes fueron abandonadas en simultáneo en la Región de Valparaíso por la empresa banquetera Probarte, que desapareció sin dejar rastro minutos antes de las celebraciones.
De esta forma, lo que prometía ser uno de los días más importantes de sus vidas terminó con celebraciones truncadas, inversión perdida y una punzada al corazón difícil de olvidar.
Además, el caso causó indignación transversal, pues tras su desaparición habría más de un centenar de eventos -entre matrimonios y fiestas de graduación- organizados por la banquetera oficial del Club Naval de Campo Las Salinas (encargada de la Gala del Festival de Viña 2025) que hoy están bajo total incertidumbre.
El dinamismo del negocio
El caso puso el foco sobre el rubro de las banqueteras, especialmente de matrimonios, un negocio que se ha ido fortaleciendo últimos años, luego de que el estallido social y la pandemia, entre 2019 y 2021, golpearan duramente al sector, obligándolo prácticamente a cerrar sus puertas.
Según datos del INE, entre 2015 y 2019 la cantidad de matrimonios al año fluctuaba entre 61.000 y 63.000. Durante la pandemia, la cifra cayó a 37.000, pero en 2022 alcanzó los 68.000, posiblemente por la acumulación de eventos postergados. En 2023 y 2024, los números volvieron a estabilizarse entre 61.000 y 64.000.
Ignacio Rodríguez, dueño de la banquetera Tinto, señaló hace algunas semanas a El Mercurio que "desde la pandemia hasta la fecha, todos los años hemos ido aumentando, hemos subido como un 20% la cantidad de matrimonios que hacemos año a año".
64.000matrimonios realizados entre 2023 y 2024, de acuerdo al INE
Ese crecimiento también se refleja en la evolución de las expectativas. Martita Serani, banquetera con más de 30 años de trayectoria, explicó al mismo medio que el negocio vive un dinamismo evidente y que las exigencias han ido mutando al ritmo del desarrollo del sector.
"Hay mayores requerimientos y más sofisticación en la decoración, los tragos, las cámaras de fotos, las pistas de baile, las pantallas y los parlantes de los DJ. Hoy los novios tienen múltiples opciones y mayor acceso a servicios especializados, lo que ha elevado el estándar y profesionalizado la industria en todos sus niveles", asegura.
Así, en un contexto donde los novios buscan sorprender a sus invitados, el mercado de catering chileno se ha vuelto cada vez más competitivo y variado.
Según la Asociación de Banqueterías y Centros de Eventos de Chile (ABACH), existen actualmente alrededor de 2.000 empresas de banquetería activas en el país, considerando no aquellas especializadas en matrimonios. La cifra incluye desde compañías de larga trayectoria hasta emprendimientos emergentes. Este sector es sumamente dinámico, cada año ingresan nuevos actores con propuestas innovadoras para diferenciarse en un mercado que valora la creatividad y la calidad.
Pero ¿Cómo se distribuye y quién domina el negocio? "En Chile conviven tres realidades muy marcadas", explica a Emol Manuel Alberto de la Lastra Jara, director de ABACH. "Tenemos empresas altamente profesionalizadas y de gran trayectoria, empresas familiares con décadas en el rubro y una nueva generación de emprendimientos que está ingresando con mucha fuerza e innovación. Esa diversidad es precisamente una de las fortalezas del sector", destaca.
Además, según pudo constatar Emol con fuentes conocedoras de la industria, en el ámbito de los matrimonios destacan varias banqueteras, como la de Martha Correa, con más de 25 años en el rubro. Sus especialidades son los matrimonios y eventos corporativos, con menús gourmet y montajes elegantes.
También aparece Tinto Banquetería, con un enfoque centrado en experiencias personalizadas para matrimonios y eventos corporativos. Manejan hasta seis matrimonios por fin de semana, gracias a chefs destacados y un servicio integral que abarca desde el diseño hasta la ejecución.
También es nombrada en el sector Correa & Izquierdo (Amelia Correa e Izquierdo Banquetes), empresa familiar fundada hace 40 años por Amelia Correa, junto a sus hijos Amelia Izquierdo y Juan Pablo Izquierdo. Su libro "Tradición y Familia" es un referente en el rubro.
Una cuarta es Paula Silva Banquetería. Con más de 20 años de experiencia, se caracteriza por innovar en menús vanguardistas y de fusión, manejando entre tres y cinco matrimonios por fin de semana. Cuentan con excelentes reseñas por su equipo humano y detalles personalizados, como cócteles equilibrados y postres elaborados.
Costo de una banquetera
Por otro lado, respecto al costo del servicio de banquetería, según De la Lastra este varía en un amplio rango según el nivel del evento. Actualmente, una boda tradicional con menú servido (entrada, fondo y postre) y bar abierto puede oscilar entre $50.000 y $120.000 por persona, dependiendo de la calidad de los insumos, la ambientación, el montaje y los extras incluidos.
$120.000 El precio aproximado
Para un "típico matrimonio", todo suele comenzar con un cóctel de bienvenida que incluye bebidas preparadas -jugos naturales, pisco sour y otras mezclas- acompañado de entre 12 y 14 bocados salados o finger foods por persona.
Luego viene el banquete formal, que puede ser servido en mesa con entrada, plato de fondo y postre, o complementado con una gran mesa de postres surtida para todos los invitados. El bar abierto es otra pieza clave: ya no se limita al pisco, vodka, ron y cerveza, hoy se integran alternativas más sofisticadas como gin tonic, fernet, tragos de autor e incluso cervezas artesanales.
Al llegar la madrugada entra en escena el tradicional "trasnoche", que dejó atrás el simple consomé o las empanaditas: ahora es común encontrar mini completos, hamburguesas, pizzas al horno, churros con manjar, papas fritas y otros antojos diseñados para mantener la energía de la fiesta.
A todo esto se suma una coordinación integral del evento, con al menos un coordinador general desde el primer momento, asegurando que todo funcione sin sobresaltos.
Muchas empresas, además, ofrecen paquetes que incluyen centro de eventos, decoración completa (desde la mesa de novios hasta la iluminación y el lounge), DJ o banda en vivo, fotografía profesional y mobiliario especial. En definitiva, el rubro ha pasado de ofrecer "solo comida" a convertirse en un proveedor de experiencias 360°, donde el montaje estético, la logística y el relato visual del evento son parte esencial del servicio.
Por ejemplo, Ignacia, de 28 años, quien tuvo su ceremonia hace tres meses, señala que la banquetera le costó alrededor de $30 millones para un matrimonio de 350 personas, casi $86 mil por persona. Escogió a Pilar Chaigneau Banquetería, y comenta que su experiencia fue "muy buena". Añade que, al momento de elegir una banquetera, "te tiene que dar confianza y respaldo con experiencia previa, ya sea con amigos o cercanos".
Por su parte, Nicolás (33), celebró su matrimonio el fin de semana pasado junto a Tinto Banquetería. "Tinto nos dio servicio de banquetería completo, recepción, ceremonia, cóctel, comida y fiesta con trasnoche. Incluimos algunos extras como tragos especiales -espresso martini y carajillo en el cóctel-, además de mesas de quesos y jamones. "La comida estuvo increíble, tanto en calidad como en temperatura. Recibimos muy buenos comentarios durante y después del matrimonio", comenta.
En total, menciona que el servicio tuvo un valor aproximado de $19.500.000 para 255 invitados, es decir, unos $76.500 por persona.
Principales desafíos del sector
Tras el escándalo que remeció a cuatro matrimonios, Emol publicó una nota con una serie de recomendaciones. Estas incluyen exigir contratos formales, verificar la existencia legal de la empresa, pedir referencias y, sobre todo, optar por proveedores con trayectoria.
Muchos afectados reconocieron que no verificaron las credenciales de la banquetera ni su historial de cumplimiento. "Todo parecía profesional al comienzo, pero después se volvió imposible contactarlos", relató una de las víctimas.
Como lección, la organizadora de eventos Tamara Sepúlveda, de WeddingChile, mencionó a Emol que "más que dejarse llevar solo por las fotos bonitas o por el precio, es clave revisar la trayectoria y la formalidad del proveedor".
Además, De la Lastra subraya la importancia de contratar empresas asociadas a ABACH: "Nosotros conocemos el rubro desde adentro. Por ejemplo, desde abril de este año ya teníamos antecedentes de incumplimientos graves de una banquetería que ha aparecido recientemente en las noticias, con algunos de sus proveedores. También conocemos otros casos de empresas que están atrasadas o que directamente no les han pagado a sus proveedores".
"Lamentablemente, no podemos mencionar nombres públicamente por temas legales, pero sí podemos tomar medidas internas dentro de la Asociación y, sobre todo, orientar a los clientes para que elijan empresas serias y con respaldo gremial", cierra.