Perú llama la atención del continente por dos fenómenos, aparentemente contradictorios.
Primero, por su inestabilidad política. Es que el vecino del norte -tras la destitución ayer del presidente José Jerí- lleva ocho mandatarios en 10 años. Segundo, por su estabilidad económica, que resiste a los vaivenes que no dejan en paz a la Casa de Pizarro.
Desde 2016 han estado en el palacio de gobierno Pedro Pablo Kuczynski, Martín Vizcarra, Manuel Merino, Francisco Sagasti, Pedro Castillo, Dina Boluarte y el recién destituido Jerí. Los continuos cambios, creen algunos, harían a cualquier economía tambalear, pero no a la peruana.
El vecino país creció de 3,44% en 2025, según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI). Para 2026, la OCDE espera un PIB cercano al 2,8%. Los compromisos de inversión extranjera directa en tanto llegaron a los US$ 2,489 millones.
La pobreza, no obstante, es el flanco débil, con cifras que rondan el 30%.
Pero, con todo, la economía no se derrumba. Y hay quienes miran la tarea de una persona como uno de los puntos importantes que sostienen al sistema: el presidente del Banco Central Julio Velarde Flores, que lleva 20 años al mando de la institución a cargo de preservar la estabilidad monetaria, y cuyo trabajo es considerado clave para mantener los términos macroeconómicos a flote.
Velarde verá a un décimo presidente de la República desde que está al frente del Banco Central de Reserva de Perú, aunque el economista ha expresado su deseo de no continuar en el cargo, pero ha dejado abierta la posibilidad de pensarlo en tanto el nuevo mandatario lo ratifique.
¿Quién es y qué ha hecho Velarde Flores?
En el Banco Central desde 2006
Velarde es un economista de reconocida trayectoria en Perú. Antes de llegar al Banco Central, fue docente universitario, ocupó cargos ejecutivos en entidades financieras y participó en instancias técnicas del Estado vinculadas a política económica y competencia.
El 7 de septiembre de 2006 fue designado presidente del Directorio del Banco Central durante el segundo gobierno de Alan García. Desde entonces ha sido ratificado por distintos gobiernos, tanto de derecha como de izquierda, algo poco habitual en la política peruana reciente.
Velarde ha defendido una línea clara: independencia institucional y control de la inflación como prioridad central. Bajo su liderazgo, el BCRP consolidó el esquema de metas explícitas de inflación (1%–3%), utilizando la tasa de interés de referencia como principal instrumento.
En un reciente foro a inicios de febrero, Velarde negó que sea él la causa principal para que el sol mantenga su estabilidad como moneda en el mercado global pese a la enorme inestabilidad política. "La estabilidad de precios la hemos conseguido, en gran medida, no solo por la calidad técnica de los profesionales que tenemos sino por la autonomía del Banco Central", dijo. "El tipo de cambio casi no se movió, lo que demuestra que el sistema es más fuerte que las personas", subrayó.
Durante la pandemia del Covid-19, su gestión adoptó medidas agresivas pero prudentes: la tasa de referencia se redujo hasta 0,25% -mínimo histórico- y se implementaron mecanismos de inyección de liquidez para sostener el sistema financiero.
Posteriormente, frente al repunte inflacionario global, el Banco inició un ciclo de alzas para contener presiones de precios.
"El tipo de cambio casi no se movió, lo que demuestra que el sistema es más fuerte que las personas".
Julio Velarde
Analistas peruanos apuntan a un
estilo técnico, poco confrontacional y centrado en datos. A juicio de ellos, evita declaraciones estridentes y privilegia la consistencia macroeconómica.
Aunque su figura goza de amplio reconocimiento, no ha estado exenta de polémicas. En distintas sesiones del Congreso ha debido explicar los límites del rol del Banco Central frente a demandas políticas relacionadas con empleo, crecimiento o financiamiento estatal.
Su experiencia en Perú lo ha hecho reconocido internacionalmente.
Entre los diversos reconocimientos que ha recibido destacan el de la revista internacional The Banker, del grupo editorial Financial Times, que lo distinguió como Banquero Central de las Américas del Año 2020 y como Banquero Central del Año a nivel global en 2015, señala la web oficial.
En 2021 recibió también la mayor calificación como banquero central según la revista Global Finance.
Cabe destacar que Velarde, antes de 2006, también había estado a cargo del Banco Central, particularmente a comienzos de los noventa.