SANTIAGO.- Preocupación y críticas generaron las declaraciones de esta semana del alcalde electo de Valparaíso, Jorge Sharp, sobre la posibilidad de poner fin al tradicional espectáculo pirotécnico que realiza el puerto desde 1953 para Año Nuevo.
Y aunque el ex líder estudiantil salió a aclarar que "en ningún caso" eliminarán los fuegos artificiales, sino que podrían reducir su tiempo para disminuir los costos, la idea sigue provocando polémicas.
"Fue un balde de agua fría", comentó Santiago Pérez, presidente de la Cámara de Turismo de Reñaca a Emol, destacando la importancia que tiene este evento para la industria: "Da el punta pie inicial para la temporada de verano".
"Pareciera que no le da la importancia a esta tradición (...) Acortarlo en cantidad no sé qué tan significativo (en ahorro) sería, pero uno siempre está abierto a revisar las cosas", comentó, y detalló que "si esto libera un poco de carga de gasto y fuera beneficioso para todos, todos estarían dispuestos a hacer una consulta al respecto".
Pablo Staig, alcalde subrogante de Viña del Mar sostuvo que cualquier modificación que se quiera hacer deberá verse en los próximos años, "porque hay un contrato vigente celebrado mediante una licitación pública y para esta versión no es posible cambiar el contenido y duración del espectáculo pirotécnico".
La propuesta de Sharp también alertó sobre un proyecto que está en carpeta desde 2013 en las tres municipales que participan de este evento: postular al Récord Guinness como el espectáculo pirotécnico más largo del mundo.
Guinness, "una falta de prioridad"
Según confirmó Sandra Contreras, concejala por Concón y presidenta de la Comisión de Turismo de esa instancia, la idea de Sharp no afecta la postulación porque el récord al que apuntan tiene relación a la extensión de kilómetros que abarca el espectáculo y no a su duración. En este caso son 42 kilómetros que van desde Concón hasta Laguna Verde, y "de esa manera entramos en la categoría de los mejores fuegos del mundo junto a los de Nueva York y Sydney".
"La duración pasa por un tema de costos. Mi opinión es que los fuegos artificiales son necesarios para la promoción turística de estas tres ciudades, pero se debe buscar otras formas de financiamientos que permitan que el costo no se lo lleven sólo los municipios", comenta la concejala y apunta a que Viña del Mar realiza "una exitosa promoción en el mercado argentino" mediante el apoyo a las acciones de difusión que se hacen durante el año, canjes y premios" por parte de los empresarios turísticos.
Respecto a la postulación al Guinness, Contreras critica la prioridad que le ha dado su municipio y el de Valparaíso "por falta de costos y por falta de visión".
"La postulación al récord Guinness fue propuesto el 2013 y se conformó una comisión presidida por mí para ver este tema en Concón. Sin embargo nunca sesionó por falta de convocatoria de parte del alcalde Óscar Sumonte. Viña del Mar siempre ha estado disponible y Valparaíso lo cuestiona", detalló.
Staig agrega que esta iniciativa "es una idea surgida en Valparaíso y que nunca ha sido una prioridad, por tanto no se ha estado dispuesto a gastar más por esa razón".
"De hecho, se ha suspendido en tres ocasiones: una por los efectos del terremoto, otra por la situación económica y una tercera vez por el incendio que afectó a Valparaíso", detalló.