"Siempre hay una manera de hacer las cosas para hacerte feliz. Lo más difícil es dar el primer paso". Así piensa Lisa Eagleton, una británica de 40 años, madre de cuatro hijos, que ha sabido sobreponerse a los obstáculos que surgen en la vida. En 2007, la mujer sufrió un grave accidente automovilístico, a causa del cual su pierna derecha debió ser amputada un poco más abajo de la rodilla.
Como es natural, Lisa cayó en una depresión, no sólo por lo que significa perder una extremidad, sino que también porque padecía de fuertes dolores. "Incluso meses después de mi amputación, tenía dolor todos los días y vivía con morfina (…) El soporte de mi pierna ortopédica me rozaba, causando ampollas que casi me impedían caminar", relató al periódico "Mirror".
Entonces, la mujer ingresó a un centro de rehabilitación y logró volver a caminar gracias al apoyo que recibió en ese lugar. Pero eso no fue todo, ya que allí también le ofrecieron participar en una sesión de fotos, lo que finalmente la llevó a convertirse en una modelo alternativa de pasarelas.
"Desde el accidente, me sentía poco atractiva, tenía una confianza muy baja en mi cuerpo y estaba insegura respecto a lo que el mundo pensaba de una mujer sin una extremidad", confesó al "Daily Mail". No obstante, Lisa también sentía que era el momento de aceptar su nueva realidad y reconstruir su vida.
"Tenía que aceptar mis limitaciones", se planteó Lisa, y una forma de hacerlo fue retomar su pasión por la danza, a pesar de que todo el mundo le aseguraba que nunca volvería a ser la persona que era previo al accidente, así como tampoco podría hacer las cosas de antes.
"Echaba tanto de menos la danza y decidí que una ruta para regresar a ella era el baile del caño, ya que era de bajo impacto para mi pierna y me ofrecía apoyo", explicó.
Así, con la ayuda de profesores, Lisa comenzó a aprender los movimientos, algunos más difíciles que otros. Incluso había días en que tras bajarse del caño tenía dificultades para caminar, pero eso no le impedía seguir adelante y cumplir con su objetivo de bailar otra vez.
Y
después de mucha práctica, Lisa se convirtió en la única bailarina del caño británica con una pierna amputada. "Las cosas que ahora puede hacer en el caño son increíbles. Hace un movimiento tras otro y es una inspiración para las otras mujeres de la clase. Estoy realmente orgullosa de ella", afirmó Victoria Bryne, profesora de Lisa.
Además de bailar en el caño -actividad que
también realizan mujeres XL- y participar en algunas competencias de esta disciplina, hoy Lady Lush Lisa -su apodo- también practica natación ocho horas a la semana y hace yoga, todo lo cual le ayuda a aliviar el dolor que aún sufre por su amputación. Asimismo, se dedica a modelar, lo que -según señala en
su página de Facebook- ha hecho que su confianza crezca y ha cambiado su vida para mejor.
"La discapacidad no es inhabilidad, y sea cuál sea el tamaño que tengas debes sentirte hermosa. Soy imperfecta, pero así soy", afirma en la red social, y agrega: "Soy lo que ves y estoy muy agradecida de estar aquí para mi familia y amigos, y aquellos a quienes he conocido a lo largo de estos serpenteantes caminos de la vida".