Navratilova, entre Wimbledon y Roland Garros

La legendaria ex número uno de la WTA está de vuelta en el circuito, pero esta vez jugando dobles en la arcilla de París y el césped de Londres. "La cosa más importante es saber que aún puedo jugar", justificó Martina.

30 de Mayo de 2000 | 17:50 | DPA
PARIS.- Pese a su rechazo a que denominen su reaparición en el torneo de dobles de París como el "regreso al circuito", está claro que Martina Navratilova está muy contenta, a sus 43 años, de seguir teniendo un pie dentro del tenis profesional.

La leyenda del tenis fememino participa en el Abierto de Roland Garros en dobles junto a la sudafricana Mariaan De Swardt, más por diversión que por otra cosa, asegura Navratilova.

Mientras que la pareja inició su juego la semana pasada en el torneo de Madrid con una victoria en primera vuelta y participará en la cita sobre césped de Eastbourne, Inglaterra -una semana antes de Wimbledon- parece claro que el objetivo de Navratilova es el abierto londinense.

"Mi desafío es ver si todavía puedo competir, pasarla bien y volver a estar en la cancha central de Wimbledon", planteó la nueve veces campeona en individuales del All England Club. Su último título en Wimbledon lo obtuvo en 1994.

"Amo este juego. Me divierto cuando me entreno, la cosa más importante es saber que aún puedo jugar", aseguró la estadounidense.

Incluso uno de sus sueños se centra alrededor de su más querido lugar tenístico. "He soñado estar en la cancha central con árboles a mi alrededor, teniendo que pasar las pelotas. También he soñado flotar por la cancha central sin poder alcanzar la bola. He soñado que estaba en la ducha y que se acababa el agua, y yo tenía que estar en la cancha en dos minutos".

Sin importar lo que los psicólogos podrían opinar de sus excursiones mentales nocturnas, Navratilova se ha quitado de encima los nervios que la acompañaron en su reaparición en la capital española.

"La pasé muy bien en Madrid, pero fue terrible para mis nervios" -admitió la ex número uno-. En mi primer servicio no pude alzar bien mi raqueta para darle a la pelota. Pero en el segundo juego me fue bien y en el tercero también. Acabé sin dobles faltas pero con algunos servicios muy cortos", resumió Navratilova.

La millonaria jugadora, que pasa su tiempo entre Aspen (Colorado), jugando al hockey sobre hielo, al golf y estudiando para su licencia de piloto, dijo que la naturaleza competitiva que la empujó en el tenis sigue muy viva hasta hoy.

"Eso nunca desaparece. Me encanta estar nuevamente en la competición. Pero tengo otra vida ahora, esto es como vacaciones para mí", dijo en Roland Garros, en un día de lluvia que se parecía más a una tarde de Londres que de París.

"No me refiero a que me lo tomo a la ligera, porque queremos ganar nuestros encuentros. Decidí jugar porque pensaba que lo podría pasar bien", añadió.

Navratilova y su compañera sudafricana, 15 años más joven que ella, saben que será difícil incluso ganar un solo encuentro en la ciudad luz.

"Todo el mundo le da muy fuerte a las pelotas. Yo le doy lo más fuerte que pueda, pero soy lenta, bueno, tengo 43 años. Pero no se trata sólo de darle fuerte a las pelotas, se trata más de ubicar bien las bolas en la cancha", aseguró Navratilova.

"Las chicas son más fuertes ahora. Tienen mejores entrenadores, mejores raquetas y son más agresivas. Eso hace la gran diferencia", concluyó la ex número uno de la WTA.
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