Becker: "Esto no es un punto final"

El ex tenista alemán decidió hablar de su ruptura matrimonial y dejó en claro que puede que sólo sea un paréntesis en su vida y en la de Barbara, ahora su ex esposa.

06 de Diciembre de 2000 | 12:34 | DPA
NIZA.- Era tanta la lucha que estaba dispuesto a dar Boris Becker porque su esposa, Barbara, descendiente de negros estadounidenses, no sufriera el racismo que habitualmente sacude a Alemania, que parecía que el amor que ambos se demostraban era lo más cercano a lo eterno.

Pero nada es perfecto y ayer el ex tenista y su mujer anunciaron la ruptura de un matrimonio que duró casi siete años y que deja dos hijos.

"Luchamos durante mucho tiempo por nuestro matrimonio", afirma Becker en una entrevista publicada este miércoles por la Agencia Alemana de Prensa (dpa).

Fue un año intenso, entre empresariado, asuntos personales y hasta un papel como actor. ¿Su constante actividad era una muestra de que en la familia había tensiones?

"Eso se podría aplicar a muchísimos hombres trabajadores, si lo piensa bien. Cuando las cosas no van del todo bien en casa, uno se vuelca en el trabajo. También en mi caso ha sido así".

Pero los problemas familiares no han venido de un día a otro. ¿Cuánto tiempo necesitó para saber que ya no podía seguir así?

"Cuando se ha traído al mundo a dos niños, las cosas ya no son tan fáciles. Luchamos durante mucho tiempo por nuestro matrimonio. Fuimos pareja durante nueve años. Con una relación muy apasionada, con todos sus altos y sus bajos. Separarse de una persona a la que se quiere tanto no es una cosa que se haga de un día para otro. Eso habría sido además decepcionante. Es un proceso largo, lento y doloroso que en nuestro caso cada vez fue más claro y patente. Y al final tuve que tomar una decisión".

¿Qué pasó?

"Nadie puede esperar de mí o de mi mujer que comencemos ahora a sacar historias: ella tenía la culpa, él tenía la culpa. Es un hecho que dos personas siguen desarrollando su personalidad. Pero no siempre, por desgracia, en la misma dirección. Eso ocurre en muchos matrimonios. Pero cuando hay niños en juego, uno se lo piensa mil veces".

¿Es difícil para una mujer vivir junto a Boris Becker?

"Sí, seguro que es difícil. Por un lado, mi mujer vive como una reina junto a mí. Esto ha sido fascinante para ella. Por otra parte, sin embargo se veía restringida, oprimida a veces, quizás incluso de manera demasiado fuerte".

¿A qué se refiere?

"Mi cara es conocida en todo el mundo. Y ya incluso la de mi esposa. Vivir con eso y acostumbrarse es muy difícil. Por eso no tengo nada que reprocharle a Barbara. Sólo puedo sentir un gran respeto por mi mujer, prque ha logrado durante tanto tiempo vivir con eso. Lo ha manejado todo maravillosamente, y sin embargo el tiempo no pasa en vano por uno, por ninguno de nosotros. Ahora estamos pagando el precio".

¿Cuál será el nuevo centro de su vida?. Dónde vivirá su mujer y dónde sus dos hijos Noah Gabriel y Elias Baltasar?

"Yo en todo caso seguiré viviendo en Munich. Aún no está claro donde vivirán mi mujer y mis hijos".

¿Los hijos se quedan con su mujer?

"Sí. Los niños se quedan con mi mujer. Pero yo sigo siendo padre y miembro de la familia. Estoy convencido de que lo arreglaremos y organizaremos todo en beneficio de los niños que necesitan a madre y padre".

¿Sabe su hijo mayor, Noah Gabriel, lo que ha pasado?

"Sí. En los últimos meses se percató de la evolución en la famiia. Y lamentablemente es también demasiado mayor y demasiado inteligente para podérselo encubrir".

¿Qué hay de cierto en los rumores de que tiene usted una nueva "amiga"?

"Para decirlo de modo claro: Si otra mujer u otro hombre hubiera sido el motivo de la separación, nuestra relación carecería de valor y habría sido en vano. Entonces habría sido una reacción como un cortocircuito. Pero ése no es efectivamente el caso".

¿No hay otra persona en juego?

"Definitivamente no. Y ello vale tanto para mí como para mi mujer. Pero quien ahora opine que mi mujer ha de ir al convento o que yo viva como un monje, creo que pide demasiado".

¿Sabe usted ya lo que le espera ahora?

"Naturalmente. En las próximas semanas se me colgarán relaciones con cualquier mujer que mire más de tres segundos".

¿De divorcio no se ha hablado?

"No, yo he hablado de separación, no de divorcio. No sé lo que pasará dentro de medio año. Ahora he abierto un paréntesis: vamos a ver lo que pasa mañana".

O sea es un paréntesis, no un punto final

"Punto final es para mí la muerte, y aún entonces se sigue adelante. Punto final no lo hay nunca y menos cuando se tienen hijos".
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