Resumen 2000: Siempre verde

Tiger Woods fue un gran egoísta en la temporada 2000, acaparando todos los títulos que se le cruzaron en su camino, como el Abierto Británico, el Abierto de Estados Unidos y el Campeonato de la PGA, entre muchos otros. Y tiene sólo 25 años.

30 de Diciembre de 2000 | 17:52 | emol.com
Puede que Eldrik Woods sea un nombre desconocido, incluso para los aficionados al golf, pero basta que el Tiger se ponga entre ellos para que asome la magia, la certeza y los dólares en los green de todo el mundo.

El señor Tiger Woods ha sido el monopolio del clásico deporte este año, y se ha mostrado como un extraterrestre con los palos en las manos, un jugador de otra galaxia que apenas ha dado opción a los demás en los campos de los cinco continentes.

Al margen de más una decena de triunfos por todo el mundo, de haber superado los diez millones de dólares en ganancias con apenas 25 años, su voracidad y su superioridad quedó demostrada con sus victorias en tres "grandes", el Abierto Británico, el Abierto de Estados Unidos y el Campeonato de la PGA, con lo que igualó el récord que ostentaba Ben Hogan desde 1953.

En Pebble Beach, donde se jugó el Abierto, alcanzó todos los récords que se encontró a su paso: igualó el registro más bajo de golpes en la historia del torneo (272) que tenían Jack Nicklaus (1980) y Lee Janzen (1993), y estableció la mayor diferencia entre el ganador y el segundo clasificado (quince golpes sobre Miguel Angel Jiménez y Ernie Els) en un Grand Slam.

Un mes después, a finales de julio, se coronó emperador en el mítico campo de Saint Andrews, donde logró el último "grande" que le faltaba, el Abierto Británico, y se convirtió en el más joven en completar los cuatro torneos con 24 años, dos menos que tenía Nicklaus en 1966.

Woods completó su trilogía del año 2000 en el Club Valhalla, en Louisville, donde ganó el Campeonato PGA, aunque en esta ocasión tuvo que jugar un desempate con su compatriota Bob May.

El único que logró romper esta hegemonía en un "grande" fue el fijiano Vijay Singh, quien hizo honor a su nombre (significa victoria) en el Masters de Augusta. Curiosamente, se convirtió en el segundo jugador de raza negra que se enfundó la "chaqueta verde" tras el propio Woods en 1997. El estadounidense sólo fue quinto.

El sudafricano Ernie Els tuvo el siempre ingrato honor de acabar segundo en tres de los "grandes" el Masters, el Abierto USA y el "British". Para su consuelo deportivo y económico, en los primeros días de diciembre ganó en Sun City el torneo más caro del mundo que destina dos millones de dólares para premios.

El otro gran protagonista del golf mundial fue el inglés Lee Westwood, quien acabó con siete años de reinado del escocés Colin Montgomerie y, tras un emocionante final de año, acabó primero en la Orden de Mérito Europea tras acabar segundo en Valderrama.
EL COMENTARISTA OPINA
¿Cómo puedo ser parte del Comentarista Opina?
Comentaristas
Más me gusta
Más comentarios
Más seguidores