F-1: FIA pospone medidas hasta mitad de temporada

Hasta el 20 de julio, en el Gran Premio de Gran Bretaña en Silverstone, no entrará en vigor la prohibición de elementos electrónicos de ayuda en la conducción, control de tracción y transmisión automática.

21 de Enero de 2003 | 16:11 | DPA
LONDRES/PARIS/MUNICH.- El conflicto sobre la reforma radical de la Fórmula 1 concluyó hoy con una solución de compromiso, tras seis días de fuertes discusiones.

La comisión técnica de la Federación Internacional de Automovilismo (FIA) aprobó hoy en Londres una versión suavizada de la propuesta de cambios en el reglamento presentada la semana pasada.

Hasta el 20 de julio, en el Gran Premio de Gran Bretaña en Silverstone, no entrará en vigor la prohibición de elementos electrónicos de ayuda en la conducción, control de tracción y transmisión automática, originalmente prevista para el inicio el próximo 9 de marzo en Melbourne de la temporada 2003. Así lo anunció esta tarde la FIA.

También se suavizaron otros cambios en el reglamento que estaban previstos. El intercambio por radio entre pilotos y boxes seguirá estando permitido, aunque con limitaciones. La FIA y las emisoras de radio deben tener acceso a esas conversaciones.

La telemetría (transmisión de datos) del bólido al box del equipo se prohibirá en 2004, pero la transmisión del box al coche ya estará prohibida en 2003.

La utilización de un bólido de repuesto sólo será autorizada si un coche tiene daños irreparables. El muy polémico plan de la FIA que pretendía que no se pudiera trabajar en los bólidos entre los entrenamientos oficiales del sábado y la carrera del domingo también fue suavizado. Los coches podrán permanecer en los boxes, aunque estarán vigilados y sólo podrán ser sometidos a arreglos muy limitados.

Con estas medidas, las autoridades del automovilismo y los equipos de la máxima categoría de ese deporte evitaron el conflicto abierto, seis semanas y media antes de que comience la temporada, y lograron a su vez poner fin a la incertidumbre en torno al reglamento.

El presidente de la FIA, Max Mosley, sorprendió a todos el pasado miércoles y causó revuelo con sus afirmaciones respecto a los cambios más radicales del reglamento en la historia de la Fórmula 1.

Mosley pretendía reducir de manera sustancial los enormes costos de la categoría reina del automovilismo mundial, en tiempos de crisis y de problemas financieros en los equipos.

Sin embargo, dos días después de que la FIA diera a conocer sus conclusiones, la comisión técnica del organismo, en la que están representados los responsables técnicos de las escuderías, rechazó estas conclusiones por considerarlas imposibles de poner en práctica.

Mientras los equipos afinaban en Barcelona sus preparativos para la nueva temporada, los responsables técnicos de las escuderías se reunieron de nuevo en Londres, junto con observadores independientes, en busca de una solución a la polémica.

Max Mosley espera que las reformas se plasmen en recortes de gastos de hasta el cincuenta por ciento para los equipos más débiles en el plano financiero. El presupuesto mínimo de un equipo de Fórmula 1 se calcula en 50 millones de dólares, y Mosley cree que las nuevas reglas redundarán en ahorros.
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