HAMBURGO.- Los directivos del Wolfsburgo, de la primera división alemana, han apelado al rigor ante el decepcionante rendimiento del plantel en esta temporada, imponiendo el toque de queda para todos los jugadores hasta que consigan la próxima victoria, según consigna hoy el diario "Bild".
Cinco derrotas consecutivas, la peor trayectoria de la Bundesliga en la segunda mitad del campeonato y la caída al puesto 13 de la tabla, tres puntos por encima de la zona de descenso, llevaron al manager Peter Pander a disponer con efecto inmediato y hasta la próxima victoria la prohibición de salir de casa después de las 22 horas.
Los jugadores, entre los que figuran los argentinos Andrés D’Alessandro, Pedro Quattrocchi, Juan Carlos Menseguez y Diego Klimowicz, así como el chileno Waldo Ponce y el brasileño Fernando Baiano, serán controlados incluso mediante llamadas telefónicas a casa, agrega el periódico.
"He hecho hincapié al equipo que justamente en estos tiempos difíciles tienen que comportarse como profesionales", cita el rotativo a Pander.
Especialmente "la facción sudamericana" se ha divertido las últimas semanas en la zona de discotecas de Wolfsburgo, pero tampoco se quedan atrás otros compañeros del cuadro, precisa "Bild".
Uno de los locales preferidos de los futbolistas es la discoteca "Tiefrot" ("Rojo oscuro"), propiedad del ex jugador Frank Greiner, pero también suelen frecuentar discotecas en las ciudades cercanas de Brunswick, Hannover e incluso en Berlín, a 200 kilómetros de Wolfsburgo.
El capitán del equipo, Stefan Schnoor, no aprueba el comportamiento de sus compañeros. "El que puede tomar alcohol, también puede trabajar. Y el que no pueda, que se quede sentado en casa. A mí no me dan ni ganas de salir en esta situación".