MILAN.- La eliminación la pasada semana de la Liga de Campeones a manos del Villarreal parece ser la gota que ha colmado el vaso de la paciencia del propietario del Inter de Milán, Massimo Moratti, que se plantea ahora poner a la venta el club que dirige desde hace 11 años.
Moratti reveló su idea en una entrevista con el diario milanés Il Corriere della Sera de hoy y aseguró que el asalto de los hinchas a sus propios jugadores el sábado tras retornar de Ascoli no influyó en su decisión. "La voluntad de dejarlo ya existía antes de los incidentes violentos. Lo de los hooligans es sólo una muestra de la antipatía que tienen hacia los jugadores y sólo puede tener efectos negativos", dijo.
"Lo que trato de decir es que no necesito ese tipo de señales para tomar cierto tipo de decisiones", agregó enigmático. Moratti reconoció estar "un poco cansado del mundo del fútbol" y agregó: "Quien quiera comprar el club debería estar dispuesto a hacer sacrificios de todo tipo, lo que no es fácil".
Il Corriere señala que la entrevista a Moratti se publica exactamente 11 años después de que fuera nombrado presidente. Curiosamente tomó posesión del cargo un miércoles de Semana Santa. Otra coincidencia es que el siguiente partido entonces y ahora es un derby milanés entre Inter y Milan.
Los dos equipos pugnan por la segunda plaza del campeonato, que da acceso directo a la Liga de Campeones. El Milan, de momento, ostenta esa posición dos puntos por delante del Inter. La Juventus es líder destacada con siete puntos sobre los rossoneri a falta de cinco partidos.
El derby se ha adelantado a las 18:00 (12:00 en Chile), dos horas y media antes de lo usual, por motivos de seguridad tras los incidentes de los aficioandos del Inter con sus jugadores en el aeropuerto de Malpensa.
La mayoría de los aficionados está decepcionada con la marcha de su equipo, que no gana el scudetto desde 1989 y una Copa de Europa desde los títulos logrados en 1964 y 1965. La final de Copa que el conjunto se aseguró ayer tras eliminar al Udinese, por lo que opta a repetir el título logrado el año pasado, no parece consolar a los hinchas, sedientos de títulos mayores.
Se temen más protestas y disturbios con los aficionados interistas en el partido con el Milan, sobre todo, si ganan los rossoneri.
Moratti ya dejó la presidencia del club en manos del mítico ex jugador Giacinto Facchetti en enero de 2004, pero el empresario continúa a cargo del club financieramente. Sobre el deseo de su técnico, Roberto Mancini, de marcharse al extranjero tras los incidentes con los hinchas, Moratti decidió tenderle la mano: "Si Mancini quiere quedarse en el Inter, se puede quedar".
La actual es la segunda campaña en el Inter de Mancini, que matizó sus palabras sobre una despedida. "Mi meta es permanecer en el Inter y ganar con este club", dijo. "Cuando se haya concluido mi etapa aquí dejaré Italia porque simplemente no me podría ver en otro banquillo que no fuera el del Inter", agregó.
"Entonces iré donde me pueda divertir con el fútbol. Aquí eso es imposible", concluyó.