El jugador del Benfica Luisao, que estará con Brasil en el Mundial, es el involucrado en la supuesta evasión.
Reuters
RIO DE JANEIRO.- La Policía Federal investiga denuncias por enriquecimiento ilícito contra el presidente del Cruzeiro y diputado Zezé Perrella, y su hermano, Alvimar de Oliveira Costa, ex dirigente del club mineiro.
Ambos son acusados de lavado de dinero y evasión de divisas en la venta del zaguero Luisao al exterior, reportó esta noche la prensa local en sus sitios de Internet.
Según la denuncia de la Policía Federal, el defensor de la selección brasileña fue negociado en 2,5 millones de dólares al Central Español Fútbol, de Uruguay, que lo vendió luego al Benfica por un millón de dólares menos.
La Policía Federal sospecha que se trata de un puente comercial usado para ocultar recursos no declarados al fisco.
Otra negociación que está en la mira de la Policía Federal es el pase del volante Ramires al Benfica, el año pasado, en una negociación en la que también figura Central Español.
El club uruguayo, con sede en Montevideo, habría sido utilizado como testaferro del mega-empresario de ese país Juan Figger, que tiene buenas relaciones con la dirigencia del Cruzeiro.