Este golpe González lo ejecutó en la madrugada del 27 de febrero. Poco antes de caer ante Ferrer en Acapulco y de que en Chile se desatara una tragedia mayúscula.
AFPSANTIAGO.- La derrota de Fernando González ante el ucraniano Aleksandr Dolgopolov en la segunda ronda de Roland Garros puede marcar un antes y un después en la carrera del triple medallista olímpico.
Más allá de los 685 puntos que perderá en el ranking por no defender las semifinales que logró el año pasado en París (que lo harán descender hasta el lugar 20 o 21 de la ATP), lo que preocupa es el nivel del tenista de La Reina.
Si bien la rodilla le ha impedido obtener cierta regularidad, es muy evidente que el terremoto que azotó al país el 27 de febrero lo remeció a él también. Su concentración, motivación y juego no volvieron a ser igual. Se trizaron.
Desde que perdió en semifinales de Acapulco ante el español David Ferrer sólo minutos antes del sismo, los triunfos del chileno en el circuito han sido prácticamente nulos. Dos en Miami, uno en Houston y Roland Garros. Poco para el 13° mejor jugador del mundo.
En 2009 en ese mismo periodo cosechó 12 victorias (incluidas las semifinales en Barcelona y en Roma) y su tenis realmente daba para ilusionarse. Sólo un inspirado Robin Soderling lo frenó en Paris.
Pero ahora que Chile se levanta y reconstruye, ¿pasará lo mismo con el futuro de González?
De aquí hasta el término del US Open (el 12 de noviembre) el chileno debe defender 720 puntos. Es decir, lo mismo que tenía que reponer en Francia. No es mucho si se piensa que tiene dos Grand Slam y un par de Masters 1000 para hacerlo.
Si el de La Reina vuelve a motivarse y comprometerse realmente con su carrera, tendrá que pagar los costos de estos pobres tres meses: no contará con su buen ranking que ostentaba hasta ahora. Eso le impedirá tener cuadros fáciles en los torneos grandes y se podrá topar con Roger Federer, Rafael Nadal, Novak Djokovic y compañía antes de los octavos de final.
Otro factor importante será que el cambio de entrenador le funcione (pasó de uno a tiempo completo como el argentino Martín Rodríguez a Darren Cahill que lo acompañará en un número mínimo de torneos) como hasta ahora le ha pasado en su carrera.
Cuando en su juventud reemplazó al ecuatoriano Raúl Viver para ser adiestrado por Horacio de la Peña el salto fue notorio. Tras finiquitar con el argentino, vino Larry Stefanky que claramente fue un acierto. Luego del estadounidense llegó Rodríguez, que lo ayudó mucho en su revés y en ese periodo se vio al González más relajado desde que es profesional. Ahora habrá que esperar para ver si el australiano es el indicado.
Al final todo depende de González. No es la primera crisis que sufre en su carrera, pero a sus 28 años el tiempo se le acaba. En noviembre sabremos si la derrota ante Dolgopolov fue un solamente un tropiezo, una dura caída, o un fatal descalabro que se inició a las 3:34 del sábado 27 de febrero.