El técnico argentino dejó a un lado el buzo y se puso a tono con la mayoría de los técnicos mundialistas.
AFPJOHANNESBURGO.- No es que haya querido ponerse a tono con figuras como Fabio Capello o Raymond Domenech, dos de los técnicos más elegantes y formales en este Mundial de Sudáfrica. De hecho, Diego Armando Maradona debía sentarse hoy en la banca como siempre, de buzo, pero un pedido de última hora doblegó al técnico argentino.
La sorpresiva aparición del histórico "10" de la Albiceleste muy bien vestido de traje, para el partido entre sus dirigidos y Nigeria, se debió sólo a un pedido de sus hijas Dalma y Giannina, que Maradona, como siempre, consintió.
"Estábamos convenciéndolo de que salga con traje. Ayer me dijo que estábamos en un 60 ó 40 por ciento, así que vamos bien. Estamos haciendo ese esfuerzo", había revelado esta semana Dalma Maradona, la mayor, sobre la campaña que finalmente tuvo éxito.
Incluso se había formado un grupo en Facebook de aficionados y amigos que le reclamaban al ex capitán y hoy entrenador de la selección argentina que deje por un rato a un lado la indumentaria deportiva, que ha llevado en toda su carrera.
No hay, sin embargo, regla alguna de la Fifa que señale que un entrenador debe lucir una u otra prenda cuando sale al campo de juego.
Dalma había declarado que su hermana estaba en mejores condiciones de convencerlo. "Giannina está más con la moda. Estudió diseño de indumentaria y está con todo eso, así que lo va a obligar a usar traje", dijo la hija de Maradona, novia de un integrante del equipo de prensa de la selección.
Dalma se refirió también a la cuidada y algo canosa barba de su papá, que cumplirá 50 años en octubre. "Se lo pedimos, pero también la usa por la cicatriz que le dejó el perro (que lo mordió este año jugando en la casa). Me dijo que no se había afeitado desde que le pasó eso", aseguró.
Las hijas de Maradona también han celebrado que su padre haya bajado unos 15 kilos. "Él me dice '¿qué querés?, bajo porque corro con los muchachos' ".