Luis Valdivia tuvo una experiencia extrema en su periplo por Sudáfrica.
Manuel Rojas Díaz, EmolNELSPRUIT.- Temprano llegó el padre de Jorge Valdivia este domingo al resort de la selección en Nelspruit. Acompañado de una maleta, don Luis, buscaba a un dirigente de la ANFP que lo ubicaría en un hotel cercano a la concentración.
Parecía relajado, y esto a pesar de que ayer sábado pasó por una de las aventuras más extremas que le ha tocado vivir.
Resulta que el padre del 10 de la "Roja" estuvo en el parque Kruger junto a familiares y amigos de Arturo Vidal. Salieron en una van para recorrer el lugar.
Todo iba normal hasta que se introdujeron en un camino donde no había más gente. No les sorprendió, salvo, cuando unos metros más adentro, a su alrededor, vieron un paisaje que pocos chilenos deben haber observado: Un puñado de hipopótamos caminaba por sus costados. Eran unos doce en total.
Algunas de las personas que iban en el vehículo intentaron incluso bajar para fotografiar la escena. Nadie puso la alerta, hasta que de frente se encontraron con personal de seguridad del parque.
"Bajaron armados, con unos trajes preparados y nos encararon de inmediato. Nos dijeron que esa era una zona prohibida y que corríamos peligro", cuenta Luis Valdivia.
Pero no es lo único, "según nos explicaron debíamos dar gracias a que esa no era una hora en la que estos animales necesitan alimentarse, porque de ser así, nos habrían atacado. Anduvimos en un terreno de la muerte", agrega el padre del futbolista.
Más aún, tras la travesía debieron pagar una multa en rands (moneda local). Los tuvieron cerca de dos horas y media adentro del parque, tanto que incluso cerraron el lugar y ellos aun seguían adentro.
"Lo que pasó es que había una señalización que vimos, pero no supimos qué significaba. Tuvimos suerte, porque los hipopótamos se nos podían haber tirado al auto", agrega Valdivia.
Para agregarle más dramatismo a la situación, Valdivia padre señala que en la van iba también un niño que viajaba junto a su padre.
El papá del "Mago" sacó algo en limpio sí. "A la vuelta, cuando veníamos con los guardias, pudimos ver todos los animales". Como para no contarla otra vez.