MORZINE-AVORIAZ, Francia.- El estadounidense Lance Armstrong, siete veces campeón del Tour de Francia, reconoció su derrota este domingo, al término de la 8ª etapa en Morzine-Avoriaz, después de quedarse rezagado en el primer gran cuello de la edición 2010, el de La Ramaz.
"Mi Tour se terminó, pero me quedo. Voy a aprovechar e intentar ayudar al equipo (Levi Leipheimer está octavo a más de dos minutos del líder), por lo que no lamento nada", dijo el ciclista de Texas, de 38 años.
"He vivido una mal día. Al principio, me sentía fuerte y, después, tuve un problema antes de la montaña. Me caí y me di un golpe fuerte, de modo que fue difícil reponerme después de la caída", explicó el estadounidense.
Armstrong terminó tercero en la pasada edición tras haber estado tres años retirado de la competición.
Por su parte, Cadel Evans, el nuevo dueño de la malla amarilla de líder, sostuvo que "cuando aceleró Andy Schleck preferí aguantar y economizar mis fuerzas. No ha sido una etapa fácil y ahora estoy muy contento por ser el líder. Tengo una ventaja sobre Contador, y a pesar de los antecedentes, pondré todo mi interés y esfuerzo para ver si puedo defender mis opciones".
Agregó que "cuando Armstrong se descolgó, Contador ha tirado para distanciarle lo más posible en la clasificación general, y para ello el ritmo que impuso el Astana era perfecto".
"Ahora veo que resultaba útil preparar a conciencia la etapa del pavés (adoquines), ya que me permitió coger tiempo a Contador. Creo que él tratará de reservar a su equipo para atacar en los Pirineos. También tengo un poco de ventaja sobre Andy Schleck y veremos lo que pasa. Necesito tiempo para reflexionar sobre todo esto"