BARCELONA.- Los 20º Campeonatos de Europa de atletismo, clausurados el domingo en Barcelona, permitieron extraer como conclusión que las corrientes migratorias y los cambios de nacionalidades de atletas africanos marcan el presente y el futuro del continente.
Francia, por ejemplo, firmó en Cataluña el mejor resultado de su historia (18 medallas, 8 de ellas de oro), confirmando su condición de país multicultural, por su pasado colonial y su inmigración, que en muchos casos se refleja ya en la segunda generación, en deportistas nacidos en suelo galo.
A pesar de sumar éxitos para la tricolor, algunos de ellos recuerdan con frecuencia sus países de origen, como la 'camerunesa' Véronique Mang (dos medallas en Barcelona, en 100 y relevo 4x100 metros) o el triple saltador Teddy Tamgho (bronce).
En el caso de Myriam Soumaré, feliz por cantar la Marsellesa en el podio de los 200 metros, las raíces son mauritanas. La joven mujer celebró también la plata del relevo 4x100 metros y el bronce de los 100 metros.
Otro triple medallista del sprint, Martial Mbandjock, tiene orígenes esclavos, también en Camerún, mientras que Mahiédine Mekhissi y Bob Tahri, oro y plata respectivamente en los 3.000 metros obstáculos, tienen ascendencia argelina.
Pero no sólo Francia sacó frutos de esta circunstancia. Mo Farah, autor del 'doblete' del fondo 5.000/10.000 metros, nació en Somalia y Phillips Idowu, rey del triple salto, tiene raíces familiares en Nigeria.
En el pasado países de emigrantes, Italia y España son actualmente países de acogida por su posición geográfica y sus condiciones de vida.
"Como deporte de base, el atletismo se nutre de esta realidad social y económica. Esto se va a ir intensificando", indicó a la AFP Franco Arese, presidente de la Federación Italiana de Atletismo (FIDAL).
España estuvo cerca de sumar su primera medalla en la jornada inaugural con Ayad Lamdassam, nacido en Marruecos, pero el atleta perdió fuerza en los últimos metros y quedó cuarto. Alemayehu Bezabeh, procedente de Etiopía y también representante español, fue séptimo en la final de 5.000 metros.
"Devolveré el favor con éxitos, estoy muy agradecido", comentó Bezabeh cuando recibió hace dos años el pasaporte español, después de haber llegado como inmigrante ilegal al país en 2004 y haber dormido en la calle.