Fierro se alcanzó a poner sólo el buso de Boca Juniors.
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SANTIAGO.- Si Claudio Borghi insistió tanto en su momento por la
llegada de Gonzalo Fierro a Boca Juniors, certeramente debió ser por algo.
Bueno, ahora, cuando los xeneizes están a lejanos nueve puntos del puntero Estudiantes, esas razones comienzan a salir a flote: el "Bichi" no logra dar con un carrilero por la derecha que lo convenza. Y vaya que ha probado.
El diario
Clarín en el artículo "La vida por un carrilero" pone énfasis en la escasés de jugadores que cumplan la función de volante externo como corresponde; el chileno era uno de ellos.
"El Bichi se quedó sin el chileno Gonzalo Fierro, por aquella complicación física, y se cansó de probar en vano. Clemente Rodríguez, Damián Escudero, Jesús Méndez, Fabián Monzón, Matías Giménez, los pibes Leandro Marín y Orlando Gaona Lugo... ¿Y? Los resultados resultaron enclenques", dice el matutino argentino.
El periódico
Página 12 también tocó el tema. Puso a la ausencia de laterales volantes como una de las cinco razones por las que el Boca de Borghi ha tenido tantos problemas.
"Por los costados, el técnico no encontró los carrileros, piezas vitales para su esquema. Tras la frustrada llegada del chileno Gonzalo Fierro, Borghi probó con diferentes alternativas para ambos costados", publica el rotativo, haciendo alusión a que ninguna de las opciones funcionó a cabalidad.
Quizás en Casa Amarilla ahora se estarán preguntando y el problema que Fierro tenía en el ojo habrá sido tan grave para meter a Claudio Borghi en un lío tan complicado de resolver.