LONDRES.- La venta del Liverpool a los dueños de los Boston Red Socks se destrabó hoy al decidir un tribunal inglés en contra de los deseos de los actuales dueños.
La decisión fue un triunfo para el Royal Bank of Scotland (RBS), el principal acreedor del club.El RBS logró que el juez ordenara a los estadounidenses Tom Hicks y George Gillett, dueños del Liverpool, que restablecieran la composición original del consejo de la entidad, que pretendían alterar.
Además, el magistrado le negó a Hicks y Gillett, opuestos a la venta, el derecho a apelar, por lo que el proceso se acelerará considerablemente.
"Estoy absolutamente encantado, este es un día muy importante para el club", dijo su presidente, Martin Broughton.
"Esto despejará el camino para la venta. Tendremos una reunión del consejo directivo esta noche y procederemos a vender".
La venta al grupo New England Sports Venture (NESV), dueño del equipo de béisbol de Boston, le permitirá al RBS cobrar los 237 millones de libras (unos 375 millones de dólares) que prestó al club.
La Premier League inglesa y el entrenador del Liverpool, Roy Hodgson, recomendaron también la venta a NESV.El acuerdo con el NESV fue aprobado por el consejo del Liverpool la semana pasada, pero Hicks trató de despedir a tres miembros antes de que la decisión fuera tomada.
Broughton argumentó que, de acuerdo a los artículos de la asociación, sólo él tiene derecho de alterar la composición del consejo del club.
El Liverpool figura actualmemente en el lugar 18 de la tabla de la Premier League, un puesto que en el final de la temporada garantiza el descenso.
Si el RBS no recibiera a más tardar el viernes su dinero, la amenaza de un procedimiento de insolvencia pende sobre el club.
Si el procedimiento avanzara, el Liverpool podría ser sancionado con el descuento de hasta nueve puntos y ser puesto en una muy difícil situación deportiva.