HEPPENHEIM.- El alemán Sebastian Vettel se mostró deslumbrado por el multitudinario recibimiento que le dio hoy la gente de Heppenheim, su ciudad natal.
"En este momento me siento un poco confundido. No creí que fuera a haber tanta gente", dijo en el dialecto de la región el nuevo campeón mundial de Fórmula 1 ante los 50.000 aficionados que, según cálculos de la policía, se reunieron para recibirlo.
En su primera aparición pública en Alemania tras ganar el campeonato hace una semana en Abu Dabi, Vettel, con una colorida gorra de su equipo, Red Bull, aseguró estar "extremadamente orgulloso" de ser un chico de Heppenheim.
Los primeros fans se habían apostado ya de mañana a esperarlo, y las calles se cerraron para el tránsito de vehículos: Heppenheim se venía preparando desde hace días para la llegada de su hijo predilecto, el campeón mundial más joven de la historia con 23 años.
Tres horas antes del comienzo oficial de la recepción, ya había varios cientos de aficionados, entre ellos miembros del primer club de fans de Sebastian Vettel, reunidos en la Europaplatz de la ciudad.
La maquinaria del marketing funciona a pleno en Heppenheim desde hace días: en múltiples tiendas y puestos los fans pueden comprar objetos con la imagen y el nombre de su ídolo.
Por motivos de seguridad hubo varios cientos de policías en el lugar. Hace unos meses, el piloto atrajo a 100.000 personas en una exhibición con su coche de carreras.
Tras pasar por su ciudad natal, Vettel seguirá hacia Cartagena, en España, donde el lunes deberá actuar como instructor de manejo para BMW.