Bloise podría pasar del cielo al infierno en tan sólo dos años.
El Mercurio
SANTIAGO.- Para Everton el partido del domingo a las 19 horas en San Carlos de Apoquindo es realmente el todo o nada. A como de lugar deben derrotar a Universidad Católica para, recién ahí, tener opciones de salvarse del descenso.
Eso lo tiene perfectamente claro el presidente de los viñamarinos, Antonio Bloise, quien desde ya asume las culpas por el posible regreso tras 9 años a la Primera B.
"El responsable de todo esto soy yo, soy el presidente y tengo que asumir, tal como lo hice con la gloria que hubo en algún momento...soy un presidente que no va a pasar desapercibido en la historia del club", dijo a El Mercurio de Valparaíso.
"Tomamos decisiones equivocadas y los errores los estamos pagando caro, tanto de manera afectiva como en lo económico, porque este debe ser el descenso más caro en la historia del fútbol chileno", señaló con respecto a los 80 millones de peso que cuesta su planilla.
Pero Bloise no se rinde. El empresario gastronómico cree que el fin de semana puede ocurrir el milagro: "Si se da la lógica, lo más probable es que no descendamos, porque Everton hace rato que no pierde en el estadio de Católica…hemos tenido buenos resultados y ellos están con una presión importante, porque en Católica es presión ser campeón, y eso todos lo saben".
"Para ellos también va a ser un partido duro, porque nosotros nos jugaremos nuestra chance hasta el final...tenemos una probabilidad importante de vivir un capítulo amargo, como también de vivir un cuento de hadas", añadió.
Finalmente, Bloise dijo que, más allá de lo que pase el domingo, el DT Diego Osella seguirá al mando del equipo de la V Región.