La seguridad sólo pudo mirar la guerra que se libró en la cancha.
ReutersSANTIAGO.- Luego del partido de ayer, Jean Beausejour podrá decir que es oficialmente jugador de la Premier League.
El chileno fue testigo de la euforia y violencia de los Hooligans, que aunque están casi erradicados cada cierto tiempo dan algún espectáculo.
Tras el partido que el cuadro del chileno, el Birmingham, venció por 2-1 a su clásico rival, el Aston Villa, y avanzó en la Carling Cup se libró una batalla campal con tintes épicos en pleno césped del estadio St. Andrews.
Primero y antes que los árbitros dejaran la cancha, varios cientos de hinchas ingresaron al pasto y se enfrentaron como verdaderos ejércitos romanos: corriendo de un lado a otro y encontrándose cara a cara en la mitad del terreno.
Después de que una de las fanaticadas arrinconara a la otra, comenzó el show de las bengalas. Intercaladamente volaban desde la cancha hacia las tribunas y desde las tribunas hacia la cancha; la policía y seguridad sólo podía observar atónitos (ver video).
Pero no sólo los artefactos pirotécnicos servían para atacar. Todo tipo de objetos contundentes, desde botellas a piedras, eran armas dignas para eliminar al fanático del archirrival.
A pesar que la Federación Inglesa de Fútbol condenó los actos, este incidente no ayuda nada a los británicos cuando están a horas de la elección que los podría poner como sede del Mundial 2018.