A pesar de que Magallanes les dará sólo 150 entradas, la hinchada de Trasandino promete llegar en masa a Maipú.
www.cdtrasandino.com
SANTIAGO.- La "Batalla de Maipú", así se le denominó al duelo que este sábado a partir de las 17:00 horas jugarán Magallanes y Trasandino en el estadio Santiago Bueras de Maipú.
Y es que ambos equipos tienen la primera opción de ascender a Primera B, aunque los de Los Andes juegan con la tabla de posiciones a su favor: Tienen 31 unidades, contra 28 de los "Carabeleros".
A una fecha del final, de ganar los verdes se quedan con el título de la Tercera División y regresan al profesionalismo, después de 19 años en el fútbol amateur.
Los dirigidos por Christian Muñoz, el mismo DT que llegó a la final de Copa Chile con Ovalle, vienen de un epílogo de temporada bastante cojo. Después de tener hasta ocho puntos de diferencia con sus seguidores, hoy los separa un sólo partido.
Y a esto se aferran los santiaguinos que después de siete años en Tercera están más cerca que nunca de regresar, aunque ganando a Trasandino sólo les darían caza en puntaje; de mantenerse la igualdad hasta la última jornada irían a un partido extra en cancha neutral.
La copa de campeón no estará en el Santiago Bueras, a pesar de que el equipo en el que debutó profesionalmente Iván Zamorano podría dar la vuelta olímpica y matar el estigma de equipo "segundón" en Tercera División. En la mayoría de los últimos campeonatos han llegado como favoritos, pero flaquean en momentos decisivos.
Y el duelo se ha venido jugando en la semana y no sólo dentro de la cancha. Incluso en Los Andes acusan amenazas en contra de su técnico, las que se desestiman del bando contrario. Es que el partido es uno de los más esperados en la zona en los últimos años.
En Los Andes los dirigentes acusan a Magallanes de cerrarles las puertas para asistir al pleito. "Nos dieron sólo 150 entradas y a 5 mil pesos, es un despropósito, pero eso demuestra que están asustados" reclama el presidente de Trasandino, Manuel Rivera.
A pesar de esto igual se espera estadio lleno, pierna fuerte y la garra característica de una división que se hace cada vez más profesional. Y claro, la "bandita" de Magallanes adornará una verdadera fiesta del fútbol amateur.