El fútbol colombiano está en el medio de una polémica.
Reuters
BOGOTÁ.- Los futbolistas que han dado por concluido sus contratos con clubes por el retraso en el pago de sueldos y seguridad social son supuestamente vetados para jugar en Colombia, según denunció este domingo el gremio de jugadores de aquel país.
La Asociación Colombiana de Futbolistas Profesionales (Acolfutpro) hizo la acusación una semana antes del comienzo de los torneos de primera y segunda división del balompié local.
El veto o llamado “pacto de directivos” tomó fuerza, según la Asociación, cuando crecieron las protesta de los futbolistas en 2011 y terminaron sus compromisos por el retraso en los pagos pactados. Las amenazas de huelga en el fútbol local han ido en aumento y los integrantes del Deportes Quindío se abstuvieron de atender un compromiso en la pasada temporada.
Los directivos del conjunto de Armenia, con el fin de esquivar eventuales sanciones de la liga profesional (Dimayor), improvisaron una formación juvenil en medios de severos cuestionamientos. Once Caldas, América de Cali, Deportivo Pereira y Cúcuta Deportivo sortearon reiteradas amenazas de paro.
“Este año nos encontramos con amenazas, en especial en el Real Cartagena, que ha intentado impedir que los jugadores que terminaron su vinculación por justa causa puedan trabajar en Colombia”, señaló el director ejecutivo de Acolfutpro, Carlos González.
Los futbolistas colombianos José Nájera y Rafael Pérez, quienes rompieron sus vínculos con el Cartagena, confirmaron la afirmación de González Puche. Ambos indicaron que adelantan contactos para jugar en el exterior.
Tanto el presidente de la Dimayor, Ramón Jesurún, como el líder del Cartagena, Rodrigo Rendón, negaron este domingo que exista un veto.