Imágen de la expedición que conquistó el Everest.
El Mercurio (Archivo).SANTIAGO.- Más de dos meses de intenso esfuerzo, preparación y entrenamiento vivieron los 10 andinistas chilenos que el pasado 18 de mayo llegaron a los 8.848 metros de altura en la cima del Everest y que hoy los tiene de regreso en el país con el objetivo cumplido.
Para el líder del equipo Rodrigo Jordán la tarea fue más complicada de lo que recordaba de hace 20 años cuando también llegó al mismo lugar.
"La condición del clima a los 7.300 metros de altura era muy mala, caían piedras por todos lados, la situación que vivimos en ese momento fue muy intensa, incluso tuvimos que arrancar para que algo no nos golpeara", dijo el jefe de la expedición.
Sin embargo, Jordán reconoció que esta no fue la única dificultad que vivió con su equipo. "Pensamos en un instante que no llegamos a la cumbre, en los 15 a 20 minutos que tardamos en llegar a la cumbre sur veíamos que no podríamos llegar a lo más alto y en ese momento pensamos que debíamos devolvernos", sostuvo.
Quien también expresó su alegría por el objetivo logrado fue otro integrante del equipo Sebastián Irarrázabal quien reconoció que en su visión de médico, fue muy importante que todos se mantuvieran en buenas condiciones.
"Para mí es gratificante que todos llegaran sanos y salvos aún pensando que el mismo día dos escaladores de otra expedición perdieron la vida", dijo el profesional.
Para este grupo conquistar el Everest fue vivir con el peligro de la muerte que podía llegar en cualquier momento, pero para Irarrázabal esa posibilidad nunca pasó por su mente. "En ningún momento consideramos que pudiera pasar algo fatal y eso realmente es un éxito para nosotros. En el trayecto hay un lugar que se llama 'el camino de la muerte' y afortunadamente a nosotros no nos pasó nada", señaló.
Por último, Rodrigo Jordán agradeció a quienes hicieron posible conquistar la montaña y se manifestó feliz por la calidad de personas que estuvieron a su lado.