FRANCFORT- La justicia deportiva alemana suspendió hoy hasta fin de año a Lewan Kobiaschwili, jugador del Hertha, por su agresión al árbitro en el partido que a mediados de mayo envió al equipo berlinés a Segunda División.
Es la máxima suspensión impuesta a un jugador en Alemania. El "récord" llevaba más de cuatro décadas en poder de Timo Konietzka, del Múnich 1860, que en la temporada 1966-1967 fue alejado seis meses de las canchas por otra agresión contra un colegiado.
"Voy a aceptar esta sanción para poder seguir jugando al fútbol", dijo el jugador tras conocer la decisión.
El hecho de que admitiera lo ocurrido le permitió esquivar una suspensión de un año como la que había recomendado la comisión de control de la Federación Alemana de Fútbol (DFB).
Kobiaschwili pegó un puñetazo al árbitro Wolgang Stark en los túneles del vestuario después del repechaje con el Fortuna Dsseldorf el 15 de mayo. El golpe dejó a Stark un hematoma y estuvo a punto de hacer que cayera por una escalera.
El partido había sido suspendido durante 20 minutos antes del final porque cientos de hinchas del Fortuna invadieron la cancha y encendieron bengalas.
Sin embargo, el árbitro reanudó luego el encuentro. El Hertha pidió repetirlo, pero la DFB convalidó el resultado y el descenso de los berlineses.
El tribunal deportivo de la DFB sancionó también hoy a Thomas Kraft (cuatro partidos) y a Andre Mijatovic (tres partidos) por intimidar a Stark tras el partido.