SANTIAGO.- El argentino Jorge Sampaoli, técnico de Universidad de Chile, vive un fanatismo especial por River Plate, el rival de Boca Juniors que será el oponente de los azules en las semifinales de la Copa Libertadores de este jueves.
Sampaoli es fanático de los millonarios, sigue viendo todos los partidos del equipo que ahora disputa el ascenso trasandino y en su adolescencia lo seguía a todos lados.
Por eso, el diario
La Nación realizó una nota sobre este hecho, que llama la atención en el previa del encuentro semifinal entre la U y el cuadro xeneize en La Bombonera.
"Fui muy fanático de River. Cuando era chico, tomaba un micro para ir a Buenos Aires, hacía más de 400 kilómetros, que en ese tiempo podía demorar doce horas. Otras veces agarrábamos el tren sin pagar, porque no teníamos plata y nos bajaban en la mitad. O seguíamos a dedo", así comienza la nota.
Incluso se indica que la familia espera que alguna vez dirija al elenco de la banda sangre y este jueves cerca de 20 de ellos más otros amigos del entrenador estarán en pleno en La Bombonera junto a los hinchas de la U.
"Sé que él sueña con dirigirlo alguna vez, aunque, en mi opinión, hoy los proyectos de Jorge no se condicen con el presente de River", relata Sergio Abdala, gran amigo del DT.
"Es 'fana' de River. Su sueño de toda la vida era conquistar la Libertadores y ganarle a Boca. Me dijo que está muy ilusionado", agrega Abdala.
Revelan además la idolatría por Norberto "Beto" Alonso y que el perro de la casa se llamaba Leopoldo en honor a Leopoldo Jacinto Luque, insigne goleador millonario.
"Jorge se sigue ocupando de River, pero ya no influye tanto en su vida", contó su hermano Marcelo, quien agregó que "el partido ante Boca es especial y esperado para la familia, porque somos de River. Contra Fluminense, fue la única vez que quise que Boca ganara para que jugara contra la U", sentenció.
Locuras millonarias
El diario fue más allá y explicó cómo era el amor de Sampaoli por River Plate cuando era mucho más joven.
"Entre finales de los '70 y principios de los '80, se la pasaba toda la semana juntando plata para viajar a Buenos Aires el fin de semana para ver a River. Pedía prestado, hacía lo que podía", recuerda Daniel De Pauli, otro de sus amigos conocido como Pichi.
"Iba casi siempre a la cancha. Incluso, cuando estaba en Renato Cesarini, se ha perdido partidos por ir a verlo. Viajaba a Buenos Aires y nunca faltaba cuando jugaba en Santa Fe o Rosario", rememora Abdala.
"Cuando River perdía el domingo, Jorge era capaz de faltar a la escuela al día siguiente", recordó su hermano Marcelo.
Además, sus cercanos reconocen que en Casilda vivía defendiendo a River en todas las charlas futboleras.