El rally mueve mucho.
RallyMobilLA SERENA.- El Rally Mobil es una de las competencias más emblemáticas del automovilismo nacional y cada una de las etapas que se disputan a lo largo del país se caracterizan por un gran aparataje técnico, logístico y humano, lo que se traduce en una gran inversión económica, que muchas veces genera pérdidas para los equipos que no logran el objetivo.
Todo eso está acompañado de una gran inversión económica de parte de la organización. En cada una de las 8 fechas en la que se disputa la competencia, se gastan alrededor de 100 millones de pesos entre logística, traslados, gasolina, arriendo de vehículos, cronometraje, infraestructura en general, más la seguridad, entre otros aspectos.
Pero así como se gasta, también se recibe. Aparte del aporte de los auspiciadores, la organización cobra la inscripción de cada auto que participa en las distintas categorías: 100 mil pesos por vehículo. En La Serena hubo 55 participantes.
"Toda esa plata va destinada a los recursos que se les entrega a la federación de automovilismo, a los seguros respectivos (de accidente y de responsabilidad civil), pero generamos un campeonato de primera línea y entregamos los mejores retornos posibles para que los sponsors que ponen dinero en los equipos, lo puedan retornar en imagen", explica Felipe Horta, productor general de la competencia.
Hospedaje, alimentación y traslados de pilotos corren por cuenta de cada equipo.
La voz de los pilotos
Según algunos pilotos, en los tres días que dura la competencia, el dinero que está en juego es grande, considerando que en autos de la categoría N2 se gasta un millón de pesos porque no requieren de tanta tecnología y preparación. Mientras que en cada vehículo de la N4, la serie madre de la competencia se pueden llegar a desembolsar hasta cuatro millones.
"Sin duda que tú esto lo cubres con los auspiciadores, pero al final siempre terminas gastando un 30% más del presupuesto estimado. Entre los tres autos que tenemos para todo el año, gastamos 200 millones. Pero si rompes un motor o te quedas afuera, se encarece todo", explica Luis Ignacio Rosselot, el mayor de los hermanos de una familia dedicada al Rally.
Esta postura también la comparte el monarca de la N4 en la temporada 2011, Cristóbal Vidaurre, quien defiende los colores de Ecomac, team formado por el sererense Daniel Mas.
"Depende de la categoría, del auto y de las pretensiones deportivas. Pero en el fondo, una carrera te puede costar, sin incluir el valor del auto, un millón de pesos por fecha. Eso incluye 4 neumáticos nuevos, combustible, repuesto de lubricante, alojar en la casa de algún conocido y no en un hotel", comenta.
Una de las voces más autorizadas a la hora de hablar de automovilismo en el país es Eliseo Salazar, quien corriera en el Rally Mobil hasta el año pasado. Ahora, está a cargo de Nextel by Eliseo, equipo que está formado por pilotos que postulan y que viven una especie de reality para llegar a ser el elegido por la escudería para defender sus colores en una etapa de la N2.
"Todo funciona con el auspicio, son muy pocos los pilotos que provienen de familias que puedan solventar. Esto sin auspicio no funciona. Es muy difícil que alguien gane plata en la N2, hacer una buena carrera puede llegar a costar 2 millones, 2 millones y medio de pesos", explica el piloto.
Vidaurre coincide y añade que "cuando tú firmas un contrato con una marca prometes cosas. Pero si les das un buen retorno, mañana le puedes decir 'gastaste 5 y tú en prensa apareciste en 10', y ese retorno es lo que le gente valora", señala Vidaurre.
Rosselot complementa esto aseverando que "yo no ganó ni uno acá, lo hago por el amor al arte y gracias a Dios tengo los auspiciadores".