BARCELONA.- El Athletic de Bilbao recuperó este domingo los goles de Fernando Llorente y rescató un empate 3-3 contra el Espanyol en la Liga española de fútbol.
El equipo dirigido por el argentino Marcelo Bielsa celebró el debut de su delantero estrella, quien vivió una pretemporada turbulenta.
Llorente, que en agosto anunció su deseo de mudarse a un club de mayor trascendencia y se negó a firmar una renovación de contrato, volvió y anotó un gol en la primera pelota que tocó.
El atacante, campeón del mundo con España en 2010, ingresó al campo cuando promediaba la segunda parte y en apenas tres minutos convirtió el provisorio 2-2.
Previamente, el Espanyol había logrado una ventaja de dos goles al cierre de la primera mitad gracias a los tantos convertidos por Javi López (18') y Joan Verdú (44').
El Athletic reaccionó a tiempo gracias a la potencia goleadora de sus dos delanteros centro. Aritz Adúriz descontó a los 55' al conectar un centro de Ibai Gómez y Llorente estableció el empate tres minutos después de haber ingresado desde el banquillo con un zurdazo cruzado junto a un palo (72').
Llorente no jugaba con el Athletic desde el tempranero inicio de temporada, cuando el equipo vasco se enfrentó al Slaven Belupo croata por la clasificación para la Liga Europa. Volvió al primer equipo al no poder encontrar destino en otro club, lo que sí logró su ex compañero Javi Martínez, ahora en el Bayern Münich.
El partido entró en un clima de vértigo constante y mantuvo el misterio del resultado hasta el final. Samuele Longo anotó el tercer gol del Espanyol e inmediatamente se fue expulsado tras recibir su segunda tarjeta amarilla por celebrar su gol junto a los aficionados blanquiazules (80').
Poco después, Adúriz conectó de volea un centro desde la derecha y clavó la pelota junto al palo izquierdo de Cristian Álvarez para decretar así el empate definitivo.
El Athletic rescató un empate de un parido donde siempre estuvo en desventaja, y el Espanyol sumó su primer punto en el campeonato, aunque se quedó con el sabor de una nueva derrota.