MELBOURNE.- La estadounidense Serena Williams, eliminada del Abierto de Australia tras perder contra su compatriota Sloane Stephes (3-6, 7-5 y 6-4), reconoció "sentirse casi aliviada" debido a los numerosos problemas físicos con los que ha afrontado los últimos compromisos del torneo.
Serena, que terminó con el tobillo hinchado y la espalda dolorida, fue superada por una prometedora Stephens, a la que había ganado en el torneo de Brisbane hace dos semanas.
"Casi me siento aliviada de que todo haya terminado Sentí que poco más podía hacer", dijo Serena, gran favorita al triunfo y que llegó a cuartos de final sin perder un set.
"Ha sido todo muy difícil. Me han lanzado un montón de bolas de tenis durante dos semanas", bromeó la tenista de Florida, tercera del mundo.
"Molestias en todas partes"
Serena Williamas calificó como "muy duro" su trayecto por el primer Grand Slam del curso. "Entre el tobillo, que cada día estaba más hinchado y la espalda, que me empezó a doler, tenía molestias en todas partes".
"Es verdad que a estas alturas todos tienen alguna molestia. No es una excusa. Pero la espalda me dolía de verdad. No podía girar", explicó la deportista.
La jugadora de Florida notó dolor en la espalda en el octavo juego del segundo set, lo que dificultó su movimiento para sacar. Fue tratada y pareció recuperada en la pista, pero su rival, de 19 años, mantuvo el tipo y se llevó el triunfo.
Serena Williams encajó su primera derrota desde el pasado 17 de agosto. Acabó con una racha de veinte victorias seguidas y no caía en un torneo de Grand Slam desde Roland Garros.
Stephens, por su parte, se mostró eufórica tras ganar su primer partido en unos cuartos de final de un Grand Slam. La bielorrusa Victoria Azarenka, vigente campeona, que superó a la rusa Svetlana Kuznetsova por 7-5 y 6-2 será su próximo adversario.