Afirman que BC debió subir tasa a 5,75% por presiones inflacionarias

No obstante, el economista del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) Patricio Rojas, sostuvo que si se considera la lentitud de la reactivación y el panorama más favorable de la economía estadounidense, se podría calificar la decisión del instituto emisor como prudente.

SANTIAGO.- El economista del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), Patricio Rojas, señaló hoy que el Banco Central debería haber subido el jueves la tasa de política monetaria en 25 puntos porcentuales, desde 5,50% a 5,75%, por las presiones inflacionarias que se generarán a raíz del alza internacional del precio del petróleo, y por la recuperación de la demanda interna que se producirá por la mayor expansión económica durante el resto del año.

No obstante, sostuvo que si uno considera la lentitud de la reactivación y el panorama más favorable de la economía estadounidense, se podría calificar la decisión del instituto emisor como prudente.

"Si uno toma en cuenta la lentitud del proceso de reactivación, y se suma el hecho que la situación internacional se está definiendo como más favorable, probablemente se podría considerar que ameritaba que el BC esperara algún tiempo para subir la tasa de interés. Sin embargo, la espera no podrá ser eterna por las presiones inflacionarias que se van a presentar una vez que la economía y la demanda se recuperen", dijo Rojas, añadiendo que existe espacio para que el Central eleve los tipos en dos oportunidades más hasta terminar el año en un nivel de 6,0%.

Indicó que el instituto emisor debe tomar en cuenta la tendencia al alza que está registrando la inflación subyacente, la que a diciembre de este año se prevé podría situarse en un 3,4%, en línea con la meta inflacionaria original de +/- 3,5%.

"El BC debió haber sido un poco más cauteloso al modificar la meta de inflación para este año a 4,0-4,5% debido a que esta variable constituye el ancla de la economía. Si dijo en septiembre de 1999 que la inflación del 2000 iba a ser de +/-3,5%, debió haberla mantenido aunque los resultados hubieran sido distintos, para así dar credibilidad. En estos momentos, el BC tiene claro que la inflación va a terminar el año probablemente en 4,5% y sabe que gran parte de esta alza es por efectos externos tales como el petróleo, pero hay que tener cautela en cómo se usa el número porque es un ancla muy importante, sobre todo para los salarios", insistió.

Destacó que en los próximos meses, el Indice de Precios al Consumidor (IPC) se incrementará hasta llegar a un 4,3% hacia diciembre del 2000, principalmente por el aumento de los precios de los combustibles.

En cuanto a la actividad económica, estimó que el Imacec de abril anotará un aumento de 6,5%-6,8% y en mayo, entre 6,0%-6,4%, por lo que el Producto Interno Bruto (PIB) promediará un 6,0% que se descompone en variaciones de 5,5%, 6,4%, 5,9% y 6,2%, respectivamente, en los cuatros trimestres del año. En todo caso, el economista resaltó que si la inversión no se recupera hasta niveles 22-23%, es probable que el PIB crezca entre 4,5-5,0% en el 2000.

"El crecimiento del 2000 se va a basar en la recuperación de la inversión durante el segundo semestre, la que además condicionará al PIB del 2001. En la actualidad, la recuperación no tiene sus fundamentos en la formación bruta, sino que en el consumo de los inventarios", comentó.

Explicó que la lentitud de la reactivación tiene su origen en que la economía está saliendo de la recesión de 1998-1999, a lo que se agrega la falta de proyectos de inversión desde 1997, la prudencia del sistema financiero para el otorgamiento de créditos y la falta de claridad en algunas señales del gobierno en temas tales como las normas medioambientales y la Reforma Laboral.

Respecto del desempleo, dijo que éste tendrá un peak de 9,3% y 9,4% en los meses de julio y agosto, respectivamente, pero que a partir de octubre se reducirá la tasa de desocupación por el impacto estacional del empleo agrícola, que situará el índice en un 7,4% a fines de año. No obstante, dijo que esta variación dependerá estrictamente de la contratación de mano de obra.

En el ámbito externo, Rojas proyectó un déficit en cuenta corriente del orden del 2,3% del PIB en el año 2000 y de 3,0% en el 2001, mientras que la balanza comercial arrojará un superávit entre US$ 650-700 millones este año, y de US$ 250 millones en el próximo.

En tanto, el precio del cobre promediará US$ 0,80 la libra y el petróleo US$ 25-26 el barril. Los términos de intercambio registrarán una variación casi nula.

Finalmente, puntualizó que el tipo de cambio está condicionado por razones externas y no domésticas y que a fines de año alcanzará a los $ 530,5.
EL MERCURIO ONLINE
Viernes, 9 de Junio de 2000, 15:52
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